Un computador por niño.

Una de las cosas que rescato del discurso del 21 de mayo de la presidenta Bachelet es la entrega de computadores portátiles a más de 30 mil niños de séptimo año hacia arriba y por supuesto que pone énfasis en que dentro de la agenda del gobierno para su último año de gestión el tema tecnológico y la conectividad tiene un espacio relevante. Esto lo digo no con una visión partidista, más bien me hace sentido porque hace rato que tengo ganas de que mis hijos tengan portátiles para que los manejen ellos sin tener que estar pidiendo permiso para hacerlo con un “¿papá, puedo usar tu notebook?”.
Cuando lo comenté con un amigo, que por supuesto no es “ÑOÑO” (se le llama así a los fanáticos por la tecnología) me dijo si estaba loco, que sería un desperdicio de dinero dado que mis hijos tienen 10, 9 y 8 años, un tanto pequeños para manipular estos aparatos tan caros. Me quedé pensando y no puedo estar más en desacuerdo con esta afirmación, es decir, los niños manejan los computadores al revés y al derecho, incluso mejor que muchos adultos y también han aprendido que son aparatos delicados debiendo ser cuidadosos con ellos. Por lo demás, cada día están más baratos inclusive algunos pequeños notebook están a precios inferiores a los US$ 500, con una relación precio calidad excelente. Esto sin mencionar la utilidad y apoyo para los hijos que están en una etapa de desarrollo intelectual importante. Claro, en los padres estará la responsabilidad de controlar los contenidos. Al final el riesgo es similar o inferior a cualquier actividad que desarrollen habitualmente. Y lo más importante, no habrá más peleas por quien “cresta” usa el computador
Mi meta es que de acá a fin de año cada uno de mis hijos tenga su portátil.