365 días

Quiero expresarme libremente a través de mis líneas
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El primer campamento  

Ya más cerca de las dos am, las chicas durmiendo y yo pensando como voy a reunir los elementos y materiales para el espontáneo campamento programado para mañana. Dónde? No estoy muy seguro, San Fabián de Alico suena casi seguro, montaña, verde mucho verde, ríos, senderos, fogata, entro otras cosas que aparecerán en el camino. Las niñas no están muy convencidas, pero creo que es porque nunca antes han acampado. Huevos duros llevo seguro

Quemando Grasa  

Comencé el programa Incinerador de Grasas de Rob Poulos como una última manera de perder peso, porque tengo más que claro que de dietas ni hablar. Es que está en mi naturaleza el “patacheo”, aunque he dejado el alcohol solo para ocasiones, la ansiedad mata todo ahorro calórico que pueda guardar. De verdad que mi guata está creciendo de forma desmedida, más mi cara redonda se ve absolutamente afectada por este descontrol de peso. Literalmente cara de chancho.

Y aunque mi peso se mantien en los 86,3 kilos, me siento más grandes y es por ello que decido comenzar la rutina propuesta por este personaje con cara de nerd, que dice tener la varita mágica para mantenerse saludable. Dentro de esta decisión está seguir el plan por 120 días de manera meticulosa y evaluar los efectos reales. Vamos a ver que sucede

De la semana  

Cero treinta de la madrugada, mis chicas duermen. Mientras intento escribir termino de ver una de esas películas de adolecentes de Disney llena de fantasía, de esa que me hubiera gustado vivir cuando tenía 15. Por supuesto mi hija no terminó de verla, pero con toda seguridad ya se la repitió unas cuantas veces.

Es increíble como los estados cambian. Hasta hace dos semanas era el hombre más feliz del planeta, con mi familia como principal punto de unión de esta felicidad. Básicamente el complemento hijas - pareja hace de mi un hombre completo, sin embargo, cuando uno de estos dos elementos falla me caigo un poco. Claro, también pone su cuota las dificultades que experimento en el trabajo. Como empresario he pasado complejidades este año, pero nunca tanto como lo vivido esta semana. Lo importante es dejarlo allí e intentar resolverlo sin afectar a quienes me rodean, cuestión que hasta este minuto no logro revertir.

Entre monedas, doctores y velorios  

Este 25 de noviembre ha sido de esos días donde debes hacer todo en medio día porque la tarde la tienes destinada a otras actividades no productivas, programadas con anterioridad. Desde las 8 de la mañana todo ha sido una locura, primero porque debía dejar cubierto el banco y para ello era necesario vender algo y que además fuera cancelado. Uf! tarea difícil, pero como siempre no imposible. Además de hablar con medio centenar de comensales con los que mantengo relaciones financieras. Por cierto casi todo gira en torno a este ítem, finanzas…

Habiendo sacado la tarea más que satisfactoriamente, me las emplumé a Concepción acompañando a mi novia para resolver algunos exámenes médicos, no sin antes pasar por el velorio de una colega y connotada vecina chillaneja, que por razones que ignoro, estaba siendo velada en Concepción. Once en casa de mis suegros, recargando pilas (con el ombligo parado) para volver a Chillán ya cerca de las 22 horas… Para relajarme, saqué a pasear a mi perro al parque.

Una distancia evitable  

Recién, a las 23:42 hrs. está terminando mi día laboral, miro a mi lado y mi novia duerme hace largo rato con unas ganas que por momentos envidio. Me siento cansado, este ha sido un día complicado, ha sido un día de decisiones complejas, fuertes, para las que no estoy muy preparado y por tanto requieren de mayor atención en sus consecuencias. En todo caso, decisiones que pienso traerán, en el largo plazo, cosas positivas.

Llevo un mes sin ver a mis hijas, más bien, sin estar con ellas, porque me las he arreglado para verlas aunque sea por 5 minutos, paso por su casa, les llevo cositas que me han pedido y es la excusa perfecta para mirar sus caritas que tanto hecho de menos y que por capricho de su madre hoy no puedo hacerlo como quisiera. Si hace un mes llevaba una vida con ellas, almorzando en mi casa lunes, miércoles y viernes, más el fin de semana correspondiente. Si sumamos, era contundente, enriquecedor y de mucha complicidad con ellas. Pero ya no, y no se porqué.

Hoy la frustración se apoderó de mi.

Un poco de suerte  

Hoy tuve una conversación muy intensa con un amigo que desinteresadamente ofreció ayudarme (a nadie le falta Dios). Conversación, para mí, llena de emociones, de reconocimientos, de darme cuenta que las cosas no las estoy haciendo mal a pesar de los problemas económicos, es un poquito de aire  ante tan complejo escenario.  Hicimos un intento real de racionalizar la situación. Me permitió tener una visión neutral y sabia de cómo enfrentar lo que viene. El saldo es positivo. Decidí, creo que ya lo dije, tratar de canalizar la ausencia de mis hijas con mucho trabajo.

Un Borderline empresarial  

Cuando vivimos al borde del abismo, siempre está la posibilidad de que caigamos en él. He escuchado el término “BorderLine”  para referirse a ciertas personas más bien trasgresoras que están al filo de la impertinencia (se define como un trastorno de personalidad con actos irracionales). No es que yo crea que tengo ese trastorno, pero para ser sincero, en lo estrictamente laboral estoy muy cerca de ello, no porque quiera, no porque esté planificado, sino más bien por la testarudez de mantenerme como empresario, como independiente, con un negocio que no está rentando lo suficiente para cubrir todas sus necesidades. En estricto rigor, el “modelilto” de negocios me está pasando la cuenta con esta crisis económica, porque jamás logré hacer excedentes para enfrentar a la GRAN BAJA DE VENTA de este “crudo” invierno, lo que me ha llevado a realizar actos “irracionales” al borde de lo permitido y que sin duda hoy están reventando.

Y es cierto, como dicen por ahí, cuando llega una, llegan todas. Así se están dando las cosas hoy, porque nunca imaginé que se me iban a venir tantos problemas a los que hacer frente. Incluso aquellos impensados están apareciendo. Hay días en que realmente me gustaría desaparecer del mapa, este lunes y martes, toda la semana pasada, han sido ejemplos vivos. Pero acá estoy, dándome un tiempo para escribirlo y dejar constancia de que las cosas están “cabronas”, aún así, incluso empeorando, sepan Uds. que no estoy derrotado y tengo más fuerza que nunca para pelear contra toda esa “mierda” que cree que me podrá ahogar. Yo la voy a usar de salvavidas, porque ya saben, la mierda flota…

contrastes  

Hoy ha sido un día de contrastes. Pensé que sería de los más tranquilos, así se percibía, pero no contaba con la mala onda e intransigencia de algunos. La luna debe ser. No lo sé, pero sin duda que cambiará mi percepción de la confianza y lealtad que debo tener para con las personas con las que me relaciono. Parece que tendré que separar lo estrictamente laboral de quienes son mis amigos. Corrí todo el día, moví toda mi artillería de contactos para resolver el problema que se me generó solo por falta de voluntad. No lo logré.

Por cierto que no ha sido lo más relevante del día porque la verdad es que lo que me angustia ahora es algo que aún no puedo confirmar. Dios quiera sea solo eso… Angustia.

Al día  

Weon, la verdad es que no se que escribir. No hay vivencias interesantes que contar, me la paso de un lado a otro, de reunión en reunión con bastantes buenos resultados hasta ahora. La semana final de agosto y este inicio de septiembre dan para ilusionarse y pensar de que las cosas se vienen auspiciosas.  Buenas noches.

Reto al Destino  

Desde hace algunos días como que recuperé las ganas de tocar guitarra, algunos acordes bastaron para darme cuenta de que desde la muerte de mi viejo que no tomé más la guitarra. Pensándolo bien, era él quien más celebraba mis tocatas llevando consigo siempre una casette grabada con temas de Silvio, cuyo intéprete obviamente era yo.

Esto también coincide con que me he acordado más de mi padre en estos últimos meses y he sentido una especie de apoyo para cambiar actitudes, mirar de otra forma, entender el fondo de mi problema y lentamente mentalizar cambios concretos en mi manera de expresar vida. Y resulta… Trabajo más suelto, disfruto de mi familia, duermo bien, mis amigos me sienten más liviano… Todo, considerando que la situación mantiene la complejidad por lo profundo de la crisis para nuestra empresa.

Ya estoy volviendo y la cosa se ha diversificado con resultados buenos en su inicio.

Dos mundos  

Como que estoy entre dos mundos. Un poco desordenado en el comienzo de mis nuevas labores porque en definitiva aún no se visualiza con exactitud cuál es el camino que debemos seguir. Y por otro, tengo que aplicarme para que mi negocio, el de siempre, mejore sustancialmente y que lentamente vuelva a su habitual ritmo. Sigo concentrado.

Llorando y riendo  

Un extraño domingo, un poco triste por la despedida de nuestro amigo bajo una torrencial lluvia, que se hizo más intensa justo en el momento en que el féretro comenzó a bajar. Pero lo cierto es que los duelos son familiares y nosotros, los amigos no tan cercanos, seguimos con nuestras vidas a un ritmo normal.

Con el tiempo he aprendido a dejar los problemas en la oficina, por muy graves que sean. Hasta hace unas semanas los domingos eran una verdadera tortura, pensar en lo que se viene, etc., sin duda que afecta la relación y el ánimo de quienes me rodean y amo. Que equivocado estaba, nada es más energizante que disfrutar con la familia estrujando cada segundo que tengo.

Y eso hice hoy, almuerzo familiar, para luego dedicar la tarde completa a mis hijas, sus tareas. Me llena el intercambio comunicacional que estoy logrando, gracias a estar mental y espiritualmente más tranquilo, aun cuando la complejidad de los días no dan tregua.

Desde la Tortuga en Talcahuano  

Ya estamos instalados en el gimnasio La Tortuga en el Sudamericano de patinaje artístico. Mi hija pertenece a un club amateur y han llegado hasta acá para observar un mejor nivel, con el objeto de acumular experiencia. Objetivo logrado a cabalidad.

Sentado en un café  

Escribir un post en un café y desde un teléfono no es lo óptimo, pero acá estoy precisamente en eso.

Sentado en una terraza fría, la calle mojada por la lluvia que se deja caer desde anoche, esperando un milagro, definitivamete no es lo ideal para un viernes lleno de obligaciones. En fin, las cosas están complicadas y no hay más que seguir “poniendole el pecho a las balas” dijo Elisa. Esta es una frase que acuñe de mi prima para la crisis del 2000.

Pero en el fondo lo que quiero escribir tiene que ver con que no importa lo que hagas, las veces que cambies tus interlocutores, tus negocios, los rubros, porque siempre, como regla general, habrá sacos de “wea” que compliquen la vida. Eso es algo que no se puede evitar ni con toda la plata del mundo.

Hasta lueguito.

Con ganas de reventar  

Es tremendamente complejo cuando las cosas no andan bien. Miles de llamadas, problemas, mucha gente queriendo lo suyo, muchos insultos, humillaciones que vienen de personas que creía eran mis amigos, todo me tienen cansado.

En todo caso, hay algunos contados con los dedos de una mano, que mantienen la cordura y definitivamente son un alivio. Gracias a ellos.

Y se viene la recuperación  

Para ser lunes, las cosas han estado bastante calmadas. Llueven los buenos augurios de la economía mundial. Chile no ha de ser la excepción, creo… Se dice que técnicamente estamos saliendo de la recesión y que los indicadores de junio serán los últimos en que la caída persista. El problema es cuán rápido veremos esta “famosa” recuperación, porque por lo menos para mi las cosas están más bien negras y me cuesta hacer frente “dignamente” a todos los compromisos que tengo. La verdad es que este último tiempo ha sido un descalabro y las ventas cayeron dramáticamente, al punto de no facturar absolutamente nada en un período de 40 días.

Pero para mantener el optimismo me quedo con que las cosas mejorarán y que ya este agosto las cosas serán diferentes.

Una cuestión de carácter  

¿Sin carácter?, tal vez haga falta un poco para que en ocasiones difíciles no te pasen a llevar. La verdad es que no es fácil ser fuerte en situaciones extremas, sean estas emocionales, económicas, o lo que sea. La presión es soportable hasta cierto punto no más y harta en demasía que tantas personas estén dependiendo de algo que ya no está. En ese sentido he sido “weón”, porque muchas veces por ayudar a otros me metí en “camisa de 11 varas” que hoy nadie agradece.

Así son los problemas de “plata”, cuando hay todos felices, cuando no hay, la “zorra” con todos. Increíblemente se olvidan las ayudas, las paleteadas, los beneficios obtenidos de manera indirecta, todo y pasas a ser el villano de la película.

Trabajo para resolver mis dramas y no volver a cometer los mismos errores.

Dale negro dale.  

Sin Internet en casa se me hace medio complicado escribir en el blog. Muchos días han pasado que no lo actualizo, más que el twitter que se muestra al lado y que se actualiza varias veces por día. Eso lo puedo hacer desde el teléfono, por lo que no requiere de tiempos muertos como lo que necesito para escribir de algún tema más en extenso. Eso de extenso es entre comillas,  porque tampoco soy de escribir textos demasiado largos. Pienso que para eso es necesario un poco más de dedicación, dejar un texto acorde como para que alguien más lo lea y no tenga que salir arrancando de esta página por lo malo que está leyendo.

Pareciera que mi vida es una situación de crisis, permanentemente estoy escribiendo respecto de mis problemas de plata, que no son menores por estos días, y no he logrado dar solución. Ahora, con las cosas más claras, tengo la respuesta a todos los descalabros. Y tiene que ver con lo terco que he sido para mantener un negocio que, a todas luces, no da para vivir como me gustaría. He confundido permanentemente los beneficios intangibles que me otorga con las necesidades reales y materiales que requiero yo y la gente que depende de mi. Es cierto que es la “raja” salir por ahí y ser invitado por el solo hecho de ser director, poder acceder a lugares o cosas que si no fuera quien fuera o tuviera este negocio, jamás podría alcanzar (decir jamás es muy derrotista, pero por ahora se ajusta a la realidad). Pero la verdad es que eso no basta y ya creo que es suficiente de vivir de la no realidad.

por fin una oportunidad para avanzar  

La crisis se ha encargado de mostrarme algunas caras nuevas y también oportunidades que, con harto esfuerzo, estoy tomando. También muchos desencuentros, pelearme con personas que han sido amigos de siempre, con otras que han sido más que amigos y otras que no son nada y no me importan. Así podría estar toda la noche enumerando eventos, muy probablemente, asociados a los problemas económicos. Sin embargo, y a pesar de las dificultades diarias, estoy encontrándome con el camino que siempre desee. La estabilidad. Aunque no creo sea algo inmediato, se ve que no será fácil, pero es el camino correcto, de eso estoy seguro.

de amor y duelos  

Acabo de escribir un texto que pensé en publicar, pero me arrepentí. Creo que antes de publicarlo es necesario resolver un GRAN tema pendiente.

Nubledo variando a despejado  

La crisis acentuó mi mala situación o mejor dicho mi falta de honestidad para reconocer lo indesmentible. Es como si me pusiera un balde en la cabeza para seguir desbocado por el camino equivocado.  Encontrarme con miles de situaciones incómodas me resulta un tanto agotador. Pero el equilibrio que la vida debe tener se hace presente con oportunidades caídas del cielo, a veces siento que es mi padre que me tiende su mano para levantarme. Es tan difícil dejar algo que me ha dado tantas satisfacciones, pero poca plata. Y no es que sea materialista pero, aunque importante, de satisfacción no vivimos y es mejor ahora antes de que sea tarde. A veces pienso que soy joven aún, pero la vida está pasando demasiado rápida como para esperar un poco más.

¿Cómo hacer de la transición algo natural?

Lo escribo para mi y recordar donde estoy y hacia donde voy.

mente y cuerpo  

Cada día que pasa es un día ganado, dejando de lado algunas complicaciones que no revisten mayor problema y acupándome únicamente de los casos relevantes, he encontrado un poco más de tiempo para producir, logrando algunos éxitos pequeños que, juntándolos con otros, me permiten avanzar. Me hicieron sentido las palabras de Cecilia y analizo opciones, abro espacios, veo pasado, presente y futuro.

Aun mi mente sigue ocupada intentando hacer mil cosas a la vez y se mantiene totalmente desconectada de mi cuerpo.

Hoy comí un buen sandwich y tomé dos shop y estaba delicioso. Buenas noches

Sanando mi alma  

Parece un día más, pero la verdad no lo ha sido. Hoy conocí a una persona extraordinaria de una pequeña comuna de Ñuble, El Carmen. Mujer de manos privilegiadas, llenas de energía que abre mis ojos, mi mente y espíritu para conocer más de mi. Bastó una hora y media para descolgar multitud de agobios que hoy me atormentan. ¿Puedo ver más allá? Me dice que no debo temer al cambio y lo que venga inevitablemente traerá beneficios. Me quedo pensando en cómo hacerlo sin derramar mucha sangre y la verdad aún no encuentro la respuesta. Me dice que tenga paciencia y mantenga el foco en mi. Yo le creo y ya quiero volver.

El Cumpleaños.  

blog-cp“De campeonato el cumple”. Una serie de contratiempos hicieron más emocionante la previa. La verdad es que llegaron menos niños de lo previsto, lo que sin duda colaboró para sacar adelante la tarea. Es duro, pero valió la pena.

Aunque ya es media noche, hasta hace unos 20 minutos estábamos con mis dos hijas jugando con algunos regalos, ambas duermen, cayeron como tronco y yo también. Buenas noches.

preparndo el cumpleaño  

El cumpleaños de la Paloma en un rato más está comenzando a ponerme nervioso. Como los tiempos no están de lo mejor y ella me pidió celebrarlo en mi casa, la verdad de la “milaneza” es que ha costado sangre sudor y lágrima. Me conseguí por ahí unos chicos que van entretener a los peques, también me conseguí la torta para 30 personas, tengo globos (solo hay que inflarlos). Tenía planificado pedirle un mesón a mi hermano, pero cómo me faltan sillas, iré por unas mesas tipo camping con banqueta incluida, lo que soluciona la falta de sillas para 18 enanos. Me conseguí unos panecillos de completo media vienesa, cien. Tengo mano de obra; mi madre, su nana, mi nana, mi hija mayor, su prima, su amiga y claro, yo. Me falta; tomate, palta, mayonesa, kétchup, vienesa, bebidas, platos de cartón, vasos plásticos, sorpresas, golosinas, bolos para el tomate y la palta… ¿qué más?. Vamos a tener sala de play en el segundo piso. Mañana más…

En busca de la felicidad  

Hoy me encontré con un post en el blog de Roberto Arancibia, donde se hace la pregunta ¿cómo cerrar ciclos?. Y “puta” que me sentí identificado, porque estoy justo en uno de los momentos que describe, sobre todo con alguna de sus reflexiones

“dejar ir, aceptar una ruptura, aceptar que no eras, o que no era ella, es sano”.

Tengo la impresión de que en la mayoría de las relaciones que terminan queda un sabor amargo que no deja mirar las cosas positivas, es decir, el dolor a veces es tan fuerte que lo único que queda en nuestra mente es esa sensación de tristeza que nos nubla y perdura por varios meses, años en ocasiones. Y es cierto, porque las relaciones de pareja  son extraordinarias casi todo el tiempo, de mucha fantasía, hermosos momentos de complicidad, ternura, amor, risa, caricias, etc. No obstante, nos quedamos con el quiebre tan doloroso.

Así, hoy nuevamente me he convertido en un hombre soltero y no por que quisiera. Creo haber hecho un esfuerzo por mantenerme unido a esa mujer que sigo amando. Sin embargo no fue posible seguir a su lado, yo diría por intereses diferentes u objetivos de vida no compatibles. Pero, me quiero quedar con los momentos más hermosos que he vivido, porque ella me enseñó a ser una persona más humana, a mirar la vida de manera positiva, a enfrentar los problemas con altura de miras, a disfrutar de un abrazo, un beso, una buena comida, un tomarnos de la mano mientras caminábamos, una mirada cómplice, una mueca cariñosa, un guiño de amor. Creo que podría estar un día enumerando momentos puros de amor. Mi mente los recuerda como si los estuviera viviendo, casi puedo tocarlos, pero se desvanecen en mi memoria más preciada para traerlos hacia mi nuevamente en otro momento.

Hoy, como expone Roberto en su post, la dejo ir para que busque su felicidad. Por cierto que es doloroso, pero he aprendido tantas cosas, unas de las más importantes es a no ser egoísta, con ella y conmigo. Ambos tenemos el derecho de ser felices.

Del “Toco” al “Doch”  

Hace ya un par de semanas que me quedé sin auto porque la caja de cambio automática de mi “tocomocho” reventó. El motivo? aún lo desconozco pero el mecánico aseguró que se trataba de fatiga de material. Un millón doscientos mil pesos me dijo que salía una caja nueva y a mi me dio un ataque a la “peluca”, porque aunque me habían dicho que era caro, jamás pensé en una cifra tan asquerosamente alta.

Resignado a caminar y subirme a la locomoción colectiva (me está tocando bailar con la “fea”),  he vivido los días más pesado desde que tengo uso de razón. Yo, aunque de profesión ingeniero comercial, básicamente soy un vendedor en terreno, de intangible, publicidad y estrategias comunicacionales de mi propio medio de comunicación y la verdad es que sin un auto se hace más compleja la tarea, principalmente por el tiempo que se pierde en el traslado de un lugar a otro, sin contar que, en un número considerable de visitas, el contacto se ha  metido la reunión por la “raja” y no se encuentra en el horario acordado. Frustración que vivimos a diario los vendedores, pero que se hace más “frustrante” (valga la redundancia) cuando has sacrificado parte importante del tiempo productivo, has dejado las “patas” en la calle bajo un sol que no da tregua. En fin, así me sentí ayer, un tanto menoscabado por toda la situación que me hace entender con mayor certeza cuán difícil es vender este intangible.

Nostalgia  

Como quisiera tomar unas buenas vacaciones, de esas que tomábamos cuando mi padre estaba vivo. Norte o sur eran destinos predilectos, casi siempre a camping por unos 21 días. Donde íbamos teníamos amistades porque los destinos siempre eran los mismos, Lican Ray por el sur y el camping el Oasis en Guanaqueros por el norte. Pareciera que ya nunca podré volver a vivir algo así.

Premio al esfuerzo?  

Me siento un tanto contrariado, por un lado, la “pega”, anda bastante bien y mucho mejor que las expectativas que tenía luego de los dos últimos meses del año. La verdad es que es solo un premio al esfuerzo, porque me he sacado la cresta trabajando.

El problema es que a veces siento que no todo el esfuerzo se premia u obtiene el objetivo planteado. Y esto, en particular, me revuelve la cabeza. Buenas noches.

 

Manoseada y todo, la crisis es el momento preciso para tomar grandes oportunidades que se presentan a nuestros ojos. A pesar de que el año comenzó débil, se presenta favorable y esperanzador.

Pura soledad  

Muchas veces me he cuestionado si seguir escribiendo en este blog cosas tan personales, que en ocasiones solo yo entiendo, sentimientos más que nada, por el solo gusto de escribir. He pensado, también, que me sirve para desahogarme y liberar sentimientos de culpa que me persiguen, porque en definitiva me considero una persona que cuestiona demasiado todo lo que hace y probablemente esto esté perjudicando la relación con mi entorno directo.

Tal vez esto también explique el porque terminó mi actual relación. Tal vez ella tenga razón y no puse demasiado de mi parte, y efectivamente necesite ayuda para buscar hacia donde quiero ir, o más bien, aprender a vivir la vida para disfrutarla y no para sufrirla. Porque no deja de molestarme tanto sentimiento negativo que me rodea, con tanta facilidad que me abrumo y lo difícil que me resulta salir de estos estados un tanto depresivos. Es cierto que estoy complicado en materia empresarial y de alguna manera tengo que darle un corte definitivo para no seguir eternamente complicándome y complicando a quienes me están ayudando. También, ha sido “fuerte” enfrentar un segundo fracaso sentimental, reconozco que me está afectando más de lo que creí y se hace difícil sostenerme. La presión de estos momentos es extrema y no tengo muy claro si seré capaz de pasar.

Como ven, este comienzo de año ha estado marcado por angustiosos minutos de soledad que cuesta sobrellevar. Mi cabeza está colmada de malos augurios.

Disfrutad la caida

¿Cambiando de Estatus?  

Poco a poco mi estatus cambia, y no es que esté pasando por el mejor de los momentos. Mi mente concentra bastantes contradicciones y tampoco se si voy por el camino correcto o al menos no se si el futuro me dará la razón. Hay cosas que no podemos predecir y muchas veces la caida nos abre los ojos, cuando ya es tarde. No estoy tan seguro de mi seguridad, es lo primero que debo reconocer. Hay tantas cosas que nos separan y tan pocas que nos unen, no obstante, esas pocas cosas tienen una fuerza que equilibra a las restante.

Es parte del proceso creo yo, sentirse así, un poco solo, un tanto cansado, sin ganas de muchas cosas, retraído y débil en mi posición. El estrés del trabajo pone lo suyo. Una amiga me dijo que soy incapaz de estar solo y que es muy probable que una nueva separación baje mi autoestima, inevitable pensé. No se, mi autoestima de por si es baja y ya creo que nada podrá hacerla caer más, me propuse. Aunque pienso que algo de razón tiene, porque nunca he estado tan solo que digamos, excepto el año y medio que perdí cuando me separé por vez primera.

Lo cierto es que las cartas están tiradas y si, está difícil la cosa. Y si me preguntáis si dudo? la respuesta es: SI, DUDO. Aún corre sangre por mis venas.

Días de Contrastes  

Ni mucho tiempo para pensar hoy. Partí la mañana sacando algunas fotos a los niños del curso de mi hija, la Paloma, para su regalo de fin de año. Unas cuantas reuniones para volver al colegio y emocionarme con la distinción de mi otra hija, la Sofía, como alumna integral de su curso por segundo año consecutivo. La selección la hace el consejo de profesores que reúne características de alumno ideal del colegio con una combinación de factores que hacen el mérito. De entre muchos, solo unos pocos obtienen la calificación. Orgullo de padre inflado.

Volver al trabajo y entrar en sin sabores por la pérdida de un contrato ya amarrado, pero nada ni nadie haría cambiar mi semblanza de padre lleno de orgullo por los logros de la Sofía. Como padre espero que solo cumplan con sus obligaciones y por tanto la distinción no hace más que confirmar que a pesar de no poder entregar las condiciones adecuadas, ella cumple y con creces.

Viaje relámpago a Concepción a entregar tareas pendiente que también terminan con éxito, para finalizar el día en reuniones, tratando de recuperar el tiempo y dinero perdidos. Ya cerca de las 10 llego a mi hogar truncado. Me siento a ordenar ideas, pero no logro más que escribir… Al final, es lo que más me gusta.

Sentidos sentimientos:

No es fácil, nunca es fácil hablar de sentimientos que involucran a dos, sobre todo en un ambiente enrarecido, provocado por la  distancia, la separación, la recriminación, la descalificación, la intención de culpabilidad, la desconfianza, la incompatibilidad, el desamor, el sin sabor… Los calificativos son parte de la definición e inevitables en la ruptura. Solo el tiempo nos dará la calma para buscar errores, porque culpables no existen, aunque hoy nos vemos tentados a adherir partidarios que fortalezcan nuestra posición.

La Resurrección  

Hace un mes y 15 días me compré una Blackberry Bold, cual abuelo “chocho” con nieto recién llegado, jugué con ella hasta que me dio hipo, la configuré para recibir mis cuatro cuentas de correo habituales, le incorporé el Twitterberry, Messenger, Gtalk, All Sport GPS Platinum, entre otras aplicaciones. Conectándome permanentemente a través de WIFI, donde hubiera, probando la velocidad entre la conexión a Internet WIFI y la red 3G, si me toca esperar a alguien no hay problema porque tengo en que ocuparme y así muchas cosas entretenidas que justifican el gasto. Una de las cosas más agradables del teléfono es su cámara fotográfica y la resolución de sus fotos, porque como se pueden dar cuenta, envío permanentemente imágenes de los lugares donde me encuentro. O sea, feliz con a tecnología en mi mano.

Hoy me levanté temprano como siempre y por razones que aún no entiendo llegué al patio. Miré la piscina y en el fondo había más caca de pájaro que nunca… ¿De dónde habrán agarrado eso de venir a cagar a mi piscina estos pájaros de “mierda”?, la cosa es que tomé la pértiga con la malla y me dispuse a sacar los mojones, que parecían lombrices, uno por uno. Y como siempre, no falta el pájaro maraco que caga en lo más hondo, por lo que tuve que agacharme un poco para llegar, y como estoy más gordo que la cresta, la cartuchera del teléfono saltó como escupo al agua, con teléfono incluido por supuesto. Me quedé helado, casi me tiré “weon”, les prometo que casi me tiré, pero eran las 7;30 de la mañana (que mierda tengo que andar limpiando caca a esa hora. Por “weon” me pasa no más). Pensaba en sacarme la ropa para ir a rescatarlo, mientras mi BBB estaba ya en el fondo a 1,88 metros de profundidad. Ahí, solo ahí me di cuenta que tenía la pértiga en la mano y atiné a sacarla. ¿Un minuto habrá pasado?, lo saqué, quité la batería y me fui incrédulo al dormitorio a secarlo con un secador. Chucha la wea, para no creerla, estuve como “weon” más de una hora con el secador, pero nada… había muerto…

A las 10 am en punto figuraba en Entel, pero por agua no pescan. Estuve a un ápice de enviarlo al técnico, pero la ejecutiva me dijo que no había nada que hacer… palabras mágicas, entonces para qué lo voy a enviar… Me lo llevé a mi oficina, lo envolví en un diario y lo dejé al sol todo el día. Medio triste, medio conformado, entero decepcionado, armé mi viejo curve 8300 y me olvidé del tema hasta las 6 de la tarde. Fui por él, puse la batería, lo encendí y luego de unos 3 minutos funcionó como si acá nada hubiera pasado… Son las 10 de la noche y está hasta más bonito… Plop!

A propósito de resurreción, hoy armamos el árbol de pascua.

No es la lectura, son los libros  

Tengo una obsesión extraña por los libros y aunque no se si antes he hablado de esto, va igual. Me asombra la capacidad de los escritores para mantener relatos inteligentes, que en la mayoría de los casos pueden perfectamente ser parte de nuestras vidas. Tanta imaginación, admirable. Lamento estar inmerso en una sociedad donde no hay muchos ratos libres para disfrutar de textos que esperan ser leídos, incluso llegando ha soñar con el o los personajes que salen de ellos.

Buscar momentos para leer es mi especialidad, a decir, cuando hago dormir a la Paloma, obviamente en el “trono”, en lugares de espera por reuniones, en tránsito hacia otra ciudad, en casa de mi madre, antes de dormir, festivos en el patio al calor de un sol primaveral, entre otras oportunidades. En mi caso es complicado planificar un tiempo para la lectura, no lo tengo y por tanto hay que aprovechar la ocasión que siempre llega. Estimo, que en promedio debo leer unas 30 páginas diarias de cualquiera de los dos o tres libros que tengo permanentemente en mi velador.

Cansado crónico  

Buenas noches. Hoy es de esos días en que tengo ganas de mandar todo y a todos a la soberana “mierda”. No se, el teléfono “maraco” que no para de sonar, casi todas llamadas inútiles. Las miles de cartas que llegan sin  ninguna importancia (cuentas y más cuentas).  Los documentos de todos los días. Los inexplicables de siempre también colaboran. Otros que no puedo comentar. Y así, un largo etcétera de eventos que me sacan de quicio.  El agotamiento está saliéndome por los poros, largas jornadas de las últimas semanas me tienen sin ánimo, aunque hago mi mejor esfuerzo, claro está.

Igual preocupado de las cosas domésticas, mi madre está de cumpleaños y ya estamos arreglando el mantel largo para celebrarlo con toda la parentela. Claro, faltará una, su comadre que desde lo más alto estará viéndonos celebrar. Es parte del juego de la vida.

Si, es cierto, estoy muy cansado y debería hacer algo.

Hay un tipo que me persigue y tratará de botarme. Ya dio su primer golpe, me dolió, pero no me botó… Que muera el “maricón” sonriente!!! que muera!!!

Necesitamos más luz!!!  

Buenas tardes. Esto parece una “tole tole”, frenéticos días de trabajo sin respiro hacen de ésta una de las semanas más movidas del año. Lo peor, es que parece que no tiene fin y aún se percibe bastante compleja. Debo reconocer que mi alma de reportero está cada día más desarrollada. Tengo tres entrevistas que transcribir y aun no se en que momento hacerlo, ni si quiera estoy muy seguro de saber hacerlo. Ayer llegué a mi casa luego de la reunión del curso de mi hija, la Paloma, después de las 21 hrs. y no hice más que tirarme en la cama y dormirme en el acto, increíble, pensé que eso no era para mi. De todas maneras me siento cómodo en esta situación, se que soy un “weon” trabajólico y que es una inyección de adrenalina estar tan presionado como estos días.

Tengo un desafío importante por delante, mis problemas no son menores y aún así pienso que la tarea la estoy sacando con éxito. Es cierto que hay miles de inconvenientes en el camino, unos más que otros, sin embargo vamos caminando con fuerza y sentido en este recorrido cada día más claro.

Cargando el muerto  

fund0543.gifBuenas tarde. Por si las “moscas” a los chicos de Chrome no se les ocurre cambiar la letra chica, posteo desde Fire Fox. Termino una semana muy complicada con jornadas maratónicas, llenas de reuniones densas de esas que con una por día quedas listo para la semana, pero tras una entrando a otra. Y además de todo vender tirando toda la carne a la parrilla para hacer las “lucas” y cubrir la enorme cantidad de “girados” que se hacen más grandes con menos flujos. En fin, saqué la semana y ahora a descansar para reponer fuerzas esperando los 5 de la segunda de septiembre que será decidora respecto a mi futuro.

Por mucho y tal vez relacionado a mi idiotez dada la presión que me aqueja,  en mi casa las cosas están “malitas” y este fin de semana me he quedado solitario. Servirá para pensar y evaluar mi actitud que de sobra no es la que corresponde.

Mala leche  

Buenas noches. Un poco apenado hoy, me confundieron con alguien que no soy, me ofendieron y gritaron sin pensar, sin saber, por la sola rabia de recibir noticias que no se ajustan a la realidad. Como si no bastara con las dificultades por las que estoy pasando para agregar algo gratuitamente. Con tanta convicción que me lo dijeron que hasta me hace dudar. No se que es peor, si quien emite una afirmación que no es real, quien la hace correr sabiendo el efecto que causará o finalmente quien lo cree ciegamente no dejando pasar oportunidad para enrostrar debilidades… En su conjunto todo es asqueroso.

Del fin de semana agotador pero lindo  

Pasado la media noche aún tecleando para poder sacar adelante mi tarea. El fin de semana estuve con mis hijas y por ello es casi imposible hacer o deshacer lo que sea que quiera. Primero porque el computador no lo sueltan y segundo, tengo un par de hijas que demandan tiempo a su padre, lo que agradezco enormemente.

El fin de semana fue intenso y partió con una junta de viejas amistades, realmente viejas, todos de la infancia. Reímos, no, no reímos, nos meamos de tanto reír con los recuerdos que venían como un vendaval uno tras otro sin parar. El ron hizo su efecto y claro, contribuyó al buen aire que rodeaba el ambiente. Cerca de las 2,30 am emprendimos vuelo, teníamos que recorrer 100 km para llegar a nuestra casita en Chillán, estábamos en Concepción y habíamos prometido a los niños ir a esquiar el sábado… dolor!!! (Abajo la foto de los profesionales).

Aún con el choroco vivo sonó el despertador a las 7,40 am… para no creerla. Arriba mierda, los niños felices y los grandes bien “cagaos” pero con la convicción de que no se les podía fallar. Lo prometido es deuda.

De vuelta ya cerca de las 7,30 pm, rápidamente en busca de la nana para que se quede con los niños porque estábamos invitado a un cumpleaños. Comprenderán que no estaba en condiciones de ir, pero había que hacerlo… Bien, hice el loco, me quedé dormido…  Luego, el domingo, día del niño, imposible avanzar con la “pega” que es lo que finalmente dio vida a este post que ya termina… Buenas noches.

Una semana de vacaciones  

palo-y-sofi.jpgBuenas noches. Desde mi guarida luego de una semana con mis hijas debo decir que a pesar de todos los problemas que me rodean he tenido momentos grandiosos llenos de cariño, comunicación y alegría. Aunque me quedan 48 horas con ellas (el martes se van) encuentro en este un momento para escribir.

He aprendido y espero lo mantenga a perpetuidad que nada es más gratificante que pasar buenos momentos con los más cercanos. De verdad que estoy en etapa de decisiones importantes que afectarán mi días inevitablemente. Pensé que sería incapaz de darles entretención a mis hijas en esta semana, pero me quedé corto y me olvidé que la inocencia infantil me transporta dejando de lado todo aquello que requiere de mi  atención inmediata.

A patir del martes mis días cambiarán y se viene otro capítulo complicado en mi vida. No se si tendré los “cojones” para contarlo, creo que no, porque otra de las cosas que he aprendido con el correr de los años es que no puedo exponer y contar todo mis problemas en mi blog aunque lo desee y me sirva como grito de salida. Hay cosas que deben quedarse conmigo por respecto a mi y a quienes se vean afectados…

La tecnología como parte del desarrollo de los hijos  

dsc_0031.jpgSiempre he sido un hincha de la tecnología e intento mantenerme lo más actualizado posible respecto de los constantes cambios que se producen. La velocidad de estos cambios es tal que en un abrir y cerrar de ojos ya estamos atrás. Cuando compramos un nuevo portátil, que se supone es la “última chupá del mate”, basta cambiar la TV y ya están presentando el nuevo notebook con pantalla táctil. Plop! Así podríamos encontrar miles de ejemplos que demuestran la vertiginosa velocidad con que la tecnología se está apoderando de nuestras vidas. No se, no puedo ver aspectos negativos en ella, es más, creo que es fundamental para el desarrollo de las personas y sobre todo para el desarrollo de nuestros hijos.

Cada día que pasa, la tecnología en los hogares es más necesaria. Recuerdo hace unos 20 años, cuando tener un computador en casa era privilegio de unos pocos.  Cómo olvidar aquellos impresionantes Comodores o esos IBMs que adornaban las casas, porque tenían destinado un espacio importante para lucirlo. No cualquiera tenía uno. Afortunadamente hoy las cosas han cambiado y tener uno, dos o tres computadoras en casa (depende de la cantidad de personas que habiten en ella) no es una locura y los niños son los que más participan de esta revolución. Aún no puedo entender cómo existen padres que privan a sus hijos de acceder a estas tecnologías por “temor” a no se que “mierda”. Temores “weones” dado que los niños problemas no tiene que ver con los aparatos funcionales que existan al interior de los hogares, si no por la educación que esos padres entregan a sus retoño. Es una mentalidad anticuada y retrógrada pensar que la tecnología daña, porque hoy por hoy quien no sabe, a nivel de usuario, manejar un equipo, jamás logrará triunfar en la vida, es decir, no se debería ni plantear esa posibilidad ya que solo podría provenir de una mentalidad pacata y analfabeta.

Asi es como me he preocupado que cada niño que habita mi casa debe tener acceso a lo menos a una terminal, sea estática o portátil. Lo veo, mis hijos han logrado mejoras importantes en sus estudios por el solo hecho de tener acceso libre a la tecnología, todos sin excepción manejan los equipos al revés y al derecho, resuelven las complicaciones que se les plantea y muchas veces lo hacen mejor que los adultos. Mejoran la comprensión de lectura, su ortografía y los incentiva a buscar conocimiento. Le enseña a organizar el torrente informativo que se desencadena en Internet y desde pequeños aprenden a clasificar la información por orden de importancia, entre otras cosas. Pero lo más importante es que la tecnología llegó para quedarse y hacer “vista gorda” al respecto es no ver con claridad el futuro y desarrollo de nuestros hijos.

24 horas  

No quiero hacer una evaluación de lo que he vivido este año. Los días han sido intensos, con gran cantidad de actividades y mucho trabajo tras de si.

Normalmente mi día comienza a las 6:40 am, una buena ducha que además quita el frío. Si están las niñas las llevo al colegio, si no directo a la oficina y aprovechar  hasta antes de la nueve para planificar, contestar correos, terminar los pendientes (siempre son varios). Luego, no puedo de dejar de leer la prensa tomando desayuno  (no hay como las tostadas con mantequilla y un café con leche). De ahí en adelante todo es una locura, entro y salgo de mi oficina, hago un ciento de llamadas, otros tantos correos, respondo más, plurk, varios café con leche. Almuerzo de 14,oo  a 15,00 hrs. para seguir hasta las 19 ó 20 si es que no hay evento o cliente que diga lo contrario.

En estos últimas dos semana he asistido a 5 eventos, el primero de ellos fue a “Nevados de Chillan” al inicio de temporada, de viernes a domingo, lejos el mejor, una delicia, dos días de esquí y piscina termal, bajada en antorcha, comida, fiesta… Excelente. El último, la inauguración de un estacionamiento subterráneo, en una ciudad como Chillán esta es una gran obra y por tanto la celebración debía estar a la altura. “Regá” y “floreá” (flores van, flores vienes), harta comida y una pantalla gigante donde estaban pasando el partido, lo más importante fue que realmente hice varios contactos con muy buenas perspectivas de cierre de negocios. La inauguración de la Clínica Los Andes estuvo fome, pecó de falta de panificación, llegaron todos y más, apiñados en el hall central, parados, escuchando discursos por más de una hora… No, mucho.

Asi es, agitados días, muy duros. Estoy un poco cansado, tanto “weveo” pasa la cuenta.

Una nueva hospitalización  

Ayer, a pesar del temporal que nos está afectando, era un día tranquilo hasta que mi hermano me llama alertando que la Paloma, mi hija menor estaba camino al hospital porque estaba con un cuadro cianótico y ya había hecho un par de apneas. Hace varias semanas que venía presentando dificultades respiratorias, muy obstruida y fiebre intermitente. Llevaba dos tratamientos de antibióticos y aún no mejoraba hasta que llegó la crisis.

Quedó hospitalizada y se descubrió que tenía una neumonía en el pulmón izquierdo y una posible atelestasia (ni siquiera se si está bien escrito). La cosa es que ya está estabilizada con tratamiento de antibióticos indo venoso y esperamos tenerla en casa el día jueves o viernes.

Los hospitales en general están mal catalogados, la gente les tiene miedo, sin embargo cuando los niños están pasando por momentos complejos como la Paloma,  no hay nada más seguro que un hospital para en primer lugar estabilizarla y luego sanarla.

De estos días  

El del viernes fue uno de esos días en que es mejor no hablar con nadie porque lo más probable es que se lleve un par de “chuchás”, tres pagaron el “pato”. Terminé de trabajar cerca de las 21 hrs. luego de una extenuante semana llena de estrés, dramas y una larga lista de pendientes. Era tal mi cansancio que decidí comprar sushi, una botella de vino y acostarme para dormir como bebé, aunque ganas de salir a “weviar” no me faltaban. Si bien no había nada preparado ya sabía que el sábado sería la noche de tocar el cielo, de volar alto y caer para despertar con un gran dolor de cabeza.

Como siempre, primero vamos a comer algo a algun restaurante, lo típico es un Crep de Jaibas para la Pamela y yo un filete al cilantro o como sea, acompañado de una buen reserva Carmenere o Cabernet suficiente para entonar las neuronas y despertar los más sórdidos deseos de ROCK. Con suerte eso sería antes, porque hoy me da la cuerda para hablar, fumar y tomar, se suelta la lengua y trabamos conversaciones hasta altas hora de la noche. Nos encontramos con el Coco (en la foto abajo) y su mujer. Hablamos, hablamos, hablamos… Cuántos recuerdos. El domingo no me levanté… Buenas noches.

En la búsqueda del Cristo que no conozco  

Este es un nuevo fin de semana con mis hijas y desde ya se observa ajetreado. Ya les había contado que soy el apoderado de la Paloma (mi hija menor) y como tal debo aceptar y apoyar las diferentes actividades que el colegio tiene preparado, tanto para los alumnos como para los padres. Mencionar además de que es un colegio católico y yo no, cuestión difícil de asumir si consideramos que no pertenezco a ninguna religión y por tanto no tengo ningún tipo de acercamiento a ritos ni símbolos relacionados. Ni siquiera sé si creo en Dios.

El tema es que este fin de semana tenemos algo que llaman “Encuentro con Cristo” y consideran muy importante que los niños vivan esta experiencia, lo que lo hace casi obligatorio. Para que decir los niños, lo esperan con ansias. Es decir, debo levantarme de madrugada para estar toda la mañana en algo que aún no se de que se trata. Lo concreto es que debería estar lateado por este evento, pero mi nuevo rol me hace pensar responsablemente y me hace sentido acompañar a mis hijas en lo que para ellas parece ser el evento del año. Mañana veremos y vengo por más. Buenas noches.

De lunes a martes  

La rutina del trabajo está cambiando y paso más tiempo en la calle que sentado en mi escritorio frente a mi computador, con el consiguiente efecto sobre la imposibilidad de poner atención a mi blog y leer por ahí lo que me gusta de la red. En fin, ahora, a la espera de que me pasen a buscar para ir a comer algo escribo estas pocas líneas para darle actividad.

Ayer, lunes en la noche, volví a las canchas luego de casi tres meses inactivo. Nos jugamos una “pichanga” en el gimnasio de un colegio de mi ciudad. Aunque hice varios goles, tuivimos la mala “raja” de perder por un gol. La verdad es que quedé medio “piacaito” porque me encontré con un pastel que jugaba en contra y me sacó los choros del canasto con sus jugarretas de “weon” que se las sabe todas y capaz de hacer tiempo como si esto fuera una final de mundial. En fin, pasteles hay en todas partes… Digno yo eso si, me fui tranquilito con mi mierda.

Y donde está mi carro?  

El sábado 29 estuvo de cumpleaños Paloma, mi hija menor que cumplió 8 años.  Es primera vez que celebro en casa con mi actual situación, por lo mismo quería que todo saliera de “lujo”. El viernes en la tarde agarré a los niños y me aventuré al Jumbo a comprar las cosa necesarias para recibir a sus 20 invitados, creo que una hora y media anduve dando vueltas recogiendo lo que estimé conveniente hasta llenar el carro. Una vez pasé por caja y para atraer la atención de los niños los invité a sacar unas sorpresas en las típicas máquinas que están a un costado de los supermercados. Seguimos nuestro camino a los estacionamientos y solo detuvimos la marcha para comprar palomitas, después de todo estábamos preparando una fiesta y ameritaba un bocado para todos. Con el revoloteo de andar con tres niños a cuesta y para no perderlos de vista hicimos una carrera hasta el auto.

Ya en él rumbo a casa a unos 3 kilómetros del supermercado recuerdo no haber subido ninguna bolsa al auto, ni tampoco haber llevado carro alguno… Chuuuuu! me dio un ataque a la peluca al darme cuenta que el carro había quedado botado en algún lugar del supermercado inclusive con la boleta en una de las bolsas. Los niños me miraban con cara de espanto al ver mi cara de desesperación. Volvimos lo más rápido en lo que deben haber sido unos 10 minutos desde que me desprendí del carro de supermercado, dejé a los niños arriba del auto estacionado en doble fila y “rajé” hasta donde creí estaba el carro cerca de la caja donde pagué, nada. Hablé con la cajera, con el chico que embolsaba, nada. Estaba desencajado, furiosos conmigo, desencantado por la pérdida, me negaba a perder las lucas de lo invertido paseándome de un lado a otro, preguntando a quien pasara por ahí por mi carrito sin resultado alguno.

Una vez que lo di por perdido,  volví a mi auto totalmente desconsolado por la estupidez que había cometido. En el intertanto me llama mi hija para preguntarme si había hallado algo, no me quedó más que decirle que había perdido todo. Ya en la salida del Jumbo viendo como se abrían y cerraban las puertas automáticas, luego de 30 minutos de infructuosa búsqueda diviso a unos 50 metros un carro lleno de bolsas totalmente solo, sin nadie que lo acariciara y llevara. Corrí desbocado hasta llegar a él con la certeza de que era mío. La gente pensaría que estaba loco porque llegué y lo abracé como si fuera mi madre. La felicidad fue de todos cuando los niños me divisaron con el carro en la mano y mi sonrisa que no me la borraría nada ni nadie por todo el fin de semana.