Con la cabeza erguida en la derrota
Sin duda que la pena es el sentimiento más adecuado para describir este momento. Estamos a casi 3 horas de terminado el partido entre Ñublense y Colo Colo donde estuvimos a 7 minutos de la final quedándonos con la ilusión en la mano, ya palpitaba esa final no importando quien fuera el rival de turno. Tuve ganas de llorar, mordía la rabia tratando de buscar una explicación, un culpable… Desazón a la postre.
Luego, al instante, me fortalezco y comienzo a crear una nueva ilusión de hacer de Ñublense un equipo de avanzada que perdura en el tiempo. ¿Por qué no?. Desde hace 5 años, desde que jugábamos en tercera división que el equipo viene en alza, haciendo las cosas bien fuera de la cancha también, con decisiones acertadas, otras no tanto pero aún contribuyendo al mejoramiento de la institucionalidad de club deportivo Ñublense. Ciertamente, el martes próximo termina el plazo para tomar la opción de compra por el 51,5% de las acciones que han puesto a disposición los accionistas “Santiguinos” y recuperar el control administrativo del club por parte de la dirigencia local. Con ello, más una adecuada planificación, cuerpo técnico y jugadores de calidad, hinchada de “campeonato” comprometida con su institución, ciudad bella para el fútbol, etcétera, podemos homologar lo que hace el Villarreal español de Pellegrini y validar el calificativo de ÑUBLENCHESTER para referirse al poderío del equipo siendo respetado por futbolistas, dirigentes y periodistas “persécula”…
Quiero repudiar a todos aquellos que nos tildan de “defensivos” en busca de un resultado, creo que menoscaba el mérito de un equipo humilde que hace rato viene haciendo las cosas mejor que el promedio local. Queremos respeto, lo buscaremos y lo timbraremos.
Crece la esperanza Ñublensina
Se está haciendo habitual que Ñublense gane y gane de visita. Esta vez fue el turno de Colo Colo. Los Chillanejos sabíamos que Ñublense haría un buen partido en el Monumental y obtendría un resultado favorable, pero de ahí a ganar la verdad es que no estaba en ningún pronóstico. Y ciertamente que fue un justo ganador porque planteó un partido correcto sin cometer errores. Lo que no me gusta es ese excesivo centralismo que le sale por los poros de todos los actores, locutores del CDF, cuerpo técnico y jugadores de Colo Colo que tratan de subvalorar el buen juego del Rojo de Chillán diciendo que tiene un planteamiento defensivo, poco lucido y que va solo a defenderse. La verdad es que esto ya no es una casualidad y Ñublense es un equipo de temer capaz de plantearse en cualquier escenario del país y porque no decirlo un digno candidato al título de este torneo.
Yo no se que es lo que va a pasar el miércoles en el Regional de Collao para el partido de vuelta, pero tengo unas ganas de dejar atrás a Colo Colo y jugar una final con la U o Everton. Buenas noches
Al estadio, al estadio
Hoy se esperan unas 12 mil personas en el Estadio Municipal de Concepción para ver el trascendental encuentro entre los Diablos Rojos y Cobreloa. No es exageración decir que Chillán vibra con el fútbol y hoy las calles del centro están teñidas de rojo con banderas al viento. Y yo no soy la excepción, en este momento estoy terminando de trabajar ya preparándome para emprender el viaje hasta la capital regional para ver en vivo el partido que debe comenzar a eso de las 20,00 hrs.
Estaré disparando la previa y las mejores jugadas vía twitter y pueden verlo pinchando acá. O bien al costado derecho en este mismo blog.
De Chillán al mundo a través de Twitter
Buenos días. Acá estoy “macheteando” el computador de mi “cuñi” para contarles algo importantes que me ha sucedido. A pesar de tener en mi oreja a una vieja “csm” que me atormenta, el de ayer fue uno de esos días que entra en la historia de mi existencia y mi ciudad (Chillán) dado que Ñublense logró un agónico triunfo ante Audax Italiano, clasificando por primera vez en su historia a una copa internacional, la Sudamericana. Los chillanejos (chillanenses diría Carlos Ibacache, conocido letrado local) somos por naturaleza futboleros, si solo de referencia les puedo decir que cuando estábamos en la tercera división del fútbol chileno (hace solo 5 años), en los potreros como le llaman, llevábamos 10 mil espectadores, es decir, siempre se ha jugado a tablero vuelto y no hay quien no esté al tanto de lo que sucede con nuestro equipo ni sepa quienes son sus gladiadores. Es cierto que Chile es un país futbolizado, sin embargo, el fervor no es tan evidente como en Chillán que cada vez que hay partido la ciudad completa se tiñe de rojo. Y ayer no fue la excepción y la provincia toda se congregó en la plaza de armas (más de 8 mil personas) para saludar al cuerpo técnico y sus jugadores por el logro alcanzado. Imagínense como seremos de ordenados que hasta la hora no ha habido detenidos ni daños que lamentar, todo alegría, todo celebración, todos hermanados por la historia que se escribe.
Como el estadio Nelson Oyarzún Arenas está en construcción Ñublense hace de local en Linares, y por trabajo no me fue posible ir… Media ciudad se desplazó hasta la séptima región y la otra mitad con la oreja “pará” en las radioemisoras locales (dentro de las que me cuento), porque del Canal del Fútbol (CDF) para que hablar, son partidos sin “relevancia” económica que no concitan el interés de la masa central que todo lo absorbe, maldita centralización. No importa, se lo perdieron, con seguridad hubieran visto un resto de emoción y enseñanza de cómo son las cosas en pueblo chico, de cómo se vive la pasión, de cómo nos hermanamos por algo que a la distancia debe parece simple… para nosotros esa es nuestra base y por eso estamos orgullosos de lo que somos. En este contexto decidí trasmitir el partido o sus hechos más importantes vía Twitter (acá pueden leer el mini relato, vitobit) por si algún ñublensino de corazón estaba en algún lugar lejano sin poder escuchar el partido que era trasmitido solo por radio Bío Bío (de nuevo la maldita centralización). Y no me equivoqué, porque salieron algunos comensales que les interesó mi “relato” inclusive uno de Córdova que también enganchó. Las letras salían con emoción y sinceridad, por ahí una que otra falta, pero desde el teléfono es difícil escribir y a eso súmale la emoción del triunfo… Claro, no seré Vladimiro Mimiza pero la experiencia ha sido interesante y no dudaré en volver a hacerlo para relatar hechos que estén ocurriendo frente a cualquiera de mis sentidos. Buenos días.