365 días

Quiero expresarme libremente a través de mis líneas
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Voto  

Increíble la sensación de ejercer el derecho cívico. Nos levantamos más temprano que de costumbre para un domingo (somos 5) y partimos primero a Chillán Viejo, media hora bastó para que la Pame saliera con el dedo pintado, mientras afuera con los niños tomamos fotos y ayudamos a un heladero que por descuido botó toda su mercancía.

Siempre voté en Santiago y esta vez me cambié, por suerte. Me asignaron al Insuco, mesa 182. Un milico me indicó el segundo piso con sendas filas, yo diría de una hora por lo bajo… Sin subir aún, pregunto al último de la primera fila que mesa era, 179 dijo. Acercándome a la escalera pregunto nuevamente a otro último, 181, uf!. Luego, la siguiente fila, ya en la escalera, 180. Finalmente en el segundo piso, pasando como podía entre el gentío aburrido de esperar, llego a la 182 y solo un comensal listo para el sufragio… La suerte de haberme cambiado el último día me asignó la última mesa.

Para la tarde, asado, piscina y la radio bien fuerte escuchando cómputos. Día redondo a pesar de que quedé con cola en los presidenciables…

Me habían comentado queell actual Alcalde de San Carlos, en la provincia de Ñuble, era una persona “extraña” por decir lo menos, para referirse a lo autoritario que era. También, había escuchado decir que era como “Patrón de Fundo” y que los funcionarios estaban espantados. Todo lo que había oído o me habían comentado se quedó corto.

Hablé con él vía telefónica el jueves para concertar una reunión y concretar la participación de la comuna en nuestro medio. Comencé a explicarle de que se trataba mi llamado y no hice más que hablar dos palabras cuando me dice: “a ver, a ver, vamos al grano”, Plop! Ok pensé vamos al grano y le expliqué de los espacios pagados y que necesitaba hablar personalmente con él. Está bien, respondió. El lunes a las 8,30 acá. Eso hice y hoy puntual estuve en su oficina. Luego de insistir varias veces con su secretaria, por la que, a esa altura, sentía lástima dado que el “Alcalde” salió unas 19 veces para, en público, explicarle con gritos mediantes, lo que quería de unos formularios de no se que cosa. Este señor, habrá salido otras tantas veces a la sala de espera a despotricar contra todos quienes estábamos allí, dando instrucciones que solo él entendía, creyéndose no se que cosa, alardeando y diciendo “por suerte tienen un alcalde que sabe de la” wea y la wea y la wea (parafraseando a @barbaragallardo). . Las 2 chiquillas dispuestas como secres y otros colaboradores, corrían de lado a lado, con cara de sonrisa estresada. Todo era un show. Impresentable para un Alcalde.

Entre tomates y sandías, luego de una hora de espera, me paré, fui donde la secretaria para decirle que no tenía más tiempo y que le dejaba el material, a lo que muy acongojada respondió - “no se vaya, porque se va a molestar… además después de esta persona viene Ud.” - ¿Qué?, mi  no entender, como si fuera dueño del tiempo, era yo quien llevaba una hora esperando- le di en el gusto a la secretaria estresada, pero el “Alcalde” salió nuevamente a la sala de espera. Me habló directamente afirmando algo que un ciudadano había osado en preguntar, como diciendo “este es imbécil o que”…  imagínense la escena, el alcalde dirigiendome la palabra sin saber quien era yo como para confirmar que la sala estaba lleno de ineptos. Increible. Todas las personas que estábamos allí nos miramos sorprendidos por la escena que vivíamos en vivo. “Imagínate el estres de esa municipalidad weon, los compadescos”. Lo que es yo, si el cabellero quiere mis servicios que me busque, aunque preferiaría que no. No se Uds. pero yo no estoy para perder mi tiempo.

La reflexión en el adiós  

Ante una multitud de personas y hermosas voces que cantan el último adiós a nuestra amiga se hace imposible contener el llanto en el cierre de una historia injusta e increíble. Un manto de sentimientos sensibles se deja caer en su camino y quedan atrapados en ese momento de dolor. Mujeres y hombres por igual dejan escapar sus sollozos. La escena es desgarradora, es el último viaje de nuestra querida Keka. Con mano firme sus tres hijos llevan la urna que quedará en el lecho junto al primero de sus hijos, Rodrigo, muerto de manera trágica hace ya 29 años. La vida tiene estos inexplicables que cada cierto tiempo se dejan caer sin aviso, sin anestesia.

Imposible encontrar conformidad, aunque sabemos que el tiempo cura todas las heridas

El dolor por la pérdida de un hijo  

Buenos días. Con el accidente que provocó la muerte de las 9 niñas del Colegio Cumbres ha sido imposible no pensar en la posibilidad de perder a un hijo. Que los padres entierren a sus hijos no es estrictamente natural, sin embargo, la posibilidad existe y esta es una prueba fehaciente de ello. Aunque cuando nació mi hija Paloma experimenté una sensación de pérdida, creo que no puedo si quiera imaginar la magnitud del dolor de aquellos que hoy lloran a sus hijas. El solo hecho de ponerme en su lugar y visualizar la escena con una de mis hijas en ella, me provoca pánico. No creo ser capaz de soportar una situación así.

Equilibrios, cómo lograrlos?  

De vez en cuando me pongo un poco dubitativo respecto del trato que tengo con mis hijas. La verdad es que se hace cada vez más complicado compatibilizar mi vida de padre con la vida diaria, dicen que soy aprensivo y que prácticamente me ciego cuando de mis hijas se trata.

Muchas veces he escuchado que los hijos son prestados, porque emprenden el vuelo a corta edad y dejan a los padres solos, por lo que no es muy comprensible “llorar” por ellos cuando no estamos cerca. Ok, acepto que soy “papón” y también creo que exagero a veces por darles en el gusto, pero no menos cierto es que intento con ello entregar parte de lo que se perdió con el divorcio, esa imagen paterna tan necesaria para el desarrollo de los hijos y claro, también yo necesito empaparme de su inocencia, más ya no es todos los días que las veo, tan solo dos fines de semana por mes más una par de almuerzos. ¿Creen que es suficiente? Para nada y aunque como hombre se me hace un poco más difícil llevar a cabo las labores esenciales de las niñas, al final me las arreglo y bien… Es cierto que la Paloma va toda chascona al colegio cuando está conmigo porque aún me cuesta hacer esa travieso moño que no deja un pelo suelto. Es cierto que no lavo su cara a cada rato, o su poto cada vez que va al baño o que cambio su ropa cada vez que está cochina. Con la Sofía es más simple porque ella hace todo sola, es “vieja julia” no deja detalle al azar, es tranquila, con ella tengo la certeza de que las tareas están hechas, de que no le falta nada por hacer, de que su ropa está ordenada, en fin.

Mi vida con las niñas es demandante de su padre y la disfruto, tal vez por eso me cuesta tanto ver la realidad del equilibrio entre mi vida de padre y la otra. Tal vez estoy equivocado y no debo ser tan, aprensivo no es la palabra, “papón” debería ser lo correcto… Claro, no menos importante es que ellas me hacen olvidar todos los dramas que tengo.

Creo que debería darles las gracias por esos pequeños mementos de felicidad.

24 horas  

No quiero hacer una evaluación de lo que he vivido este año. Los días han sido intensos, con gran cantidad de actividades y mucho trabajo tras de si.

Normalmente mi día comienza a las 6:40 am, una buena ducha que además quita el frío. Si están las niñas las llevo al colegio, si no directo a la oficina y aprovechar  hasta antes de la nueve para planificar, contestar correos, terminar los pendientes (siempre son varios). Luego, no puedo de dejar de leer la prensa tomando desayuno  (no hay como las tostadas con mantequilla y un café con leche). De ahí en adelante todo es una locura, entro y salgo de mi oficina, hago un ciento de llamadas, otros tantos correos, respondo más, plurk, varios café con leche. Almuerzo de 14,oo  a 15,00 hrs. para seguir hasta las 19 ó 20 si es que no hay evento o cliente que diga lo contrario.

En estos últimas dos semana he asistido a 5 eventos, el primero de ellos fue a “Nevados de Chillan” al inicio de temporada, de viernes a domingo, lejos el mejor, una delicia, dos días de esquí y piscina termal, bajada en antorcha, comida, fiesta… Excelente. El último, la inauguración de un estacionamiento subterráneo, en una ciudad como Chillán esta es una gran obra y por tanto la celebración debía estar a la altura. “Regá” y “floreá” (flores van, flores vienes), harta comida y una pantalla gigante donde estaban pasando el partido, lo más importante fue que realmente hice varios contactos con muy buenas perspectivas de cierre de negocios. La inauguración de la Clínica Los Andes estuvo fome, pecó de falta de panificación, llegaron todos y más, apiñados en el hall central, parados, escuchando discursos por más de una hora… No, mucho.

Asi es, agitados días, muy duros. Estoy un poco cansado, tanto “weveo” pasa la cuenta.

En el Colegio de mis hijas  

Impresionante me ha resultado el Encuentro con Cristo al que asistí con la Paloma. A pesar de no estar muy en armonía con la Iglesia Católica, fui porque correspondía y para mi hija era importante. Esta es una actividad que los niños realizan todos los años pero solo en primero básico lo hacen con sus padres. Lloré a moco tendido. A nuestros hijos en la intimidad les decimos a cada rato que los amamos, pero emociona decirlo delante de todos sus compañeros y padres.

Se suponía que era padre y madre, pero por razones obvias para la Paloma solo había padre. No hubo problema con eso porque hijos solo con sus madres habían varios. Creo que mi hija era la única que estaba solo con el padre lo que me llevó a mi primera reflexión. Cuando el matrimonio está unido son los padres los que se pierden gran parte de la educación de los hijos por dejar las tareas derechamente a la madre (parece trabalegua, pero es totalmente razonable) y en ese momento me sentí afortunado de poder estar participando, no por la actividad, sino porque estaba con mi hija en algo que es tan importante para ella, como para el colegio y ahora para mi. Con seguridad de no haber estado separado no hubiera ido porque trabajo los sábados.

El encuentro se concentró en el análisis de los tres “autos” como lo denominó la profesora guía.  Enseñar a los niños a tener Autoestima, autonomía, y autocontrol. Entrar en el terreno no viene al caso, pero entre juegos, reflexiones, sentimientos y emociones salí fortalecido mirando a mis hijas con otros ojos. Ahora terminando este post, estamos los tres en la sala de estar; Paloma haciendo tarea de caligrafía, Sofía forrando sus cuadernos y yo escribiendo, todos a menos de 1,5 metros de distancia.

Un apoderado de lujo  

Hace un tiempo llegué a un acuerdo con mi EX para ser el apoderado de mi hija Paloma en el colegio, cuestión que me tiene sumamente motivado porque es un escenario positivo para un padre que ve a sus hijas fin de semana por medio. Lo calificaría como un triunfo. Sinceramente me gustaría ser el apoderado de mis dos hijas, ja, también vivir con ellas. Si, si se que eso es un sueño pero me gusta soñar y sobre todo soñar que puedo estar junto a mis dos hijas más tiempo.

El tema es que estuve en reunión de apoderados y aunque debo confesar que me daba una lata tremenda asistir a ellas, hoy me llena de felicidad encontrarme en esta posición, participando de las actividades, sabiendo de primera fuente, la tía, como va evolucionando el aprendizaje de mi hija, pagando su cuotas e incluso siendo parte de la directiva. Increíble que pueda estar haciéndolo. Ojalá este sea un presagio para poder cumplir mi anhelo de tener la custodia compartida de mis hijas. Ojalá mi EX entienda que es posible hacerlo estrujando el beneficio para las niñas.

Mi vida toma un buen rumbo. Con mi actual pareja vamos mejorando la tolerancia, no obstante queda un largo camino y mi trabajo mejora considerablemente. Buenas noches.

Y llegó marzo  

Despertamos cerca de las 11:00 este sábado a pesar de quedarnos dormidos antes de las 00:30. Debe haber sido el día nublado y lluvioso que no permitió que entrara luz. Hoy iba a cortar el pasto, limpiar la piscina y lavar algo de ropa en la mañana. Al final solo alcancé a preparar desayuno para tres antes de levantarnos y salir por los útiles y retirar los uniformes. Un calor húmedo que no es costumbre en esta zona geográfica hizo eternas las horas de espera, pero no había alternativa.

A raíz de ello me tocó observar muchos malos ratos de otras personas y me doy cuenta que la gente los tiene por voluntad propia, la paciencia se acaba y comienza el berrinche porque bogas, porque no bogas e imagino la lucha de las vendedoras por contener un “vieja conche su madre” a cambio entregan un dulce “si señora, no señora“. Yo me río de esta situación y aprovecho de mirar a estas personas con cara de “para que se enerva señora, ve que se va aponer más vieja todavía” y ellas parecen devolverme su mirada con un “muere de viejo c…“. En fin, no es el lugar ni el momento para dejar la “cagá”, claro yo ando tranquilo, pensativo y con ganas de no se que positivo. Mis hijas también ayudan a mantenerme arriba.

Salí del lugar con mucha tranquilidad, con la satisfacción del deber cumplido aunque faltaron una poquitas cosas, mal que mal andaba con tres listas escolares… No es menor si consideramos que estamos a un par de día de entrar al cole.

Reflexión en la espera  

¿Por qué será que nunca podemos estar al 100%? Justo esta última semana de febrero que me está yendo extraordinariamente bien en el trabajo, he cerrado más contratos que nunca y todo lo que planifico resulta, tengo la media “rosca” con mi chica y no logramos adecuarnos a las necesidades de cada uno.

Estoy claro que la vida de pareja no es fácil, más aún cuando ambos somos reincidentes, llenos de mañas y manías. Y se supone que debemos cometer menos errores, pero no, no es así, porque volvemos a errar tanto o más que antes.

Aunque estoy con mis hijas, ahora estoy solo, me faltas tú y se nota. Se siente la casa vacía, está fría, me falta tu voz. Sin embargo creo que nuestro problema va más allá de un simple reconocer en que estamos fallando.

La dolorosa verdad  

Desde hace un tiempo que estoy inscrito en la agrupación Amor de Papá cuyo objetivo es lograr la custodia compartida y paridad en el trato para con los hijos entre los progenitores divorciados. Tengo la fortuna de disfrutar a mis hijas, aunque no el tiempo que quisiera, no obstante creo en esta causa Amor de Papá y la apoyo.

Este correo me acaba de llegar y quiero compartirlo.

PONTE CON TUS HIJOS.” es el lema de la nueva campaña financiada por el Gobierno de Chile, a través del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), cuya ministra, Laura Albornoz, se reunió con la presidenta de la Asociación de Magistrados de los Tribunales de Familia, jueza Gabriela Ureta (la misma de la famosa frase “No damos órdenes de arresto a las madres, por qué ¿con quién se quedarían los niños…?”(plop!! ) SEÑORA URETA: LE INFORMAMOS QUE LOS NIÑOS TIENEN TAMBIÉN PAPÁS que los pueden cuidar muy bien.

Esta millonaria campaña “PONTE CON TUS HIJOS” –financiada por todos los chilenos- está orientada a castigar con drásticos apremios a aquellos papás que no cumplen con su régimen de pensión alimenticia… LA PREGUNTA SALTA INMEDIATA:.. y ¿se aplicarán, Señora Presidenta Bachelet, señora Albornoz y señora Ureta, ESTAS MISMAS DRASTICAS SANCIONES PARA LAS MILES DE MADRES QUE NO CUMPLEN CON EL REGIMEN DE VISITAS… Y QUE MALTRATAN SICOLOGICAMENTE A SUS HIJOS?

…ESPERAMOS ANSIOSOS SU RESPUESTA.

… Y LUEGO SON CAPACES DE DECLARAR PUBLICAMENTE QUE NO EXISTE DISCRIMINACIÓN…

¡ES URGENTE CONTAR CON UN MINISTERIO DE LA FAMILIA, que se preocupe efectivamente de madres, hijos y padres POR IGUAL!!!…! y dejar de financiar ministerios FEMENINOS con fines electorales…

Nota: la magistrada Ureta además permite el maltrato de menores en su propio tribunal, el también famoso 4º Juzgado de Familia de Santiago, con visitas tortuosas y desacatos a superiores jerárquicos, como el Presidente de la Corte de Apelaciones, Cornelio Villarroel… uufff, suena fuerte, pero es La muy dolorosa verdad. ¿Quién sanciona esto?

¿Soñadas Vacaciones?  

El tiempo apremia y se nota. Llevo varios días sin escribir nada (varios para mi implican 5 días), solo oraciones muy cortas de Twitter que envío desde mi teléfono como si ya se hiciera habitual tener que estar entregándole a mi blog los pasos que doy minuto a minuto. ¿Porqué estoy tan flojo?, flojo entre comillas, porque es precisamente lo contrario lo que no me permite actualizar con la frecuencia que quisiera. Se dice que los meses de enero y febrero son más relajados porque la gente anda en otra, pensando solo en las vacaciones. En mi caso no se ha  notado mucho porque estoy con más trabajo que nunca y “forros” por doquier. Además, es el primer verano que damos cumplimiento al arreglo en tribunales con mi ex de mantener a las niñas un mes cada uno. Un mes conmigo, enero, un mes con ella, febrero.

Y no ha sido fácil porque a la sobrecarga de trabajo, forros varios y la estadía de mis hijas, debo sumarle el hecho de que aún estoy sin casa por lo de mi nana (Q.E.P.D.) y por tanto estoy allegado donde mi madre, que por muy madre sea el olor a pescado luego de un mes y medio viviendo allí, ya se hace notar. Por suerte este martes llega la hora de cambiarnos a un nuevo hogar que esperamos con ansias sea, ahora si, el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas y “puta” que lo necesitamos. Así desde el 28 de diciembre que he estado con mis hijas de manera contínua y espero sacarlas de paseo a lo menos la última semana de enero si es posible, de lo contrario tendremos que conformarnos con salir los fines de semana. Aunque mal no lo han pasado ya que han aprovechado de estar con toda mi parentela más tiempo de lo soñado alguna vez, lo que siempre es bienvenido.

Me reencuentro con mi naturaleza familiar que tanto eché de menos  

La familia es la familia y no se puede relegar de ella aunque hayan pasado algunas cosas que la distancien. A europeos y gringos les llama la atención lo “aclanado” que somos los chilenos, siempre en grandes grupos buscando pretexto para juntarse y parrandear un rato.

El 25 de octubre mi madre estuvo de cumpleaños, como era jueves la celebración fue de tiro corto no sin antes dejar programado un encuentro familiar en casa de mi hermano para el sábado. Llegamos hasta allí: Marilú (cumpleañera), Pamela, Any, Rodrigo, Lisper, Vinsu, Paola, Argelia, Tania, Lauri, William, Gino, Wicho, Carmen, Neta, Mauro y yo. Además de los niños; Macarena, Cristóbal, Trini, Sofía, la Palo, el Seba, Felipe, la Shio, Tania Paz, Nico, Handy, Jo y la Antonia. Asado rico, longaniza de Chillán, vino reserva y todo el fleco habido y por haber.

Luego de casi cuatro años que no compartía un familión tan grande, es gratificante volver a reencontrarnos como si nunca nos hubiéramos distanciado.

Coronamos el fin de semana con la visita de mis suegros a la mansión. Más familiar imposible.

Desde que tengo uso de razón que nos juntamos para las grandes ocasiones y las no tan grandes también. Estas reuniones comenzaron a disminuir con el matrimonio y claro, la muerte de mi padre también influyó. Ahora que inicio una nueva vida quiero que los míos tengan esa experiencia viva y que recuerden que en las peores situaciones lo único que no falla es la familia.

Mejor ser tolerante a estar solo  

De apoco estoy comenzando a adaptarme a mi nueva vida, me cambié de casa y acompañado. Es decir, tengo pierna suave, suave, suave. La cosa es que tomar una decisión como esta no es tarea fácil ni menos oportunista. Y es así como hay que estar preparados para lo que viene y sobre todas las cosas hay que ser muy tolerante. Si, porque vivir con alguien luego de un divorcio supone adaptarse y ceder a las características de la otra persona y estilos de vida. Esto es válido para ambos, más aún si los dos tenemos hijos, que yo diría es la mayor complicación de todas porque en definitiva la sangre tira y fuerte.

Cuando tomé esta decisión no la comenté con nadie, porque es típico que te vas a encontrar con muchos rechazos u oposiciones. Habría que estar dispuesto a escuchar:

“weón, si ya tuviste una mala experiencia, pa que te vai a meter en forros” o “¿lo pensante bien?” o “¿estás preparado?

A la chucha, no estoy para escuchar “weas”, ya he tenido suficiente. La mayoría de los consejos no son tales, sino que buscan escarbar siempre en los aspectos más negativos de las experiencias propias. ¿Porqué será? si esto también tiene sus cosas buenas, románticas y también momentos de gran alegría y porque no, felicidad. Es cierto que siempre está el riesgo del fracaso, pero he aprendido que es mucho mejor tomar el riesgo que quedarme sentado pensando que hubiera pasado. Viví mucho tiempo en esa “pará”, buscando seguridad para mi y mi familia y ¿qué gané?. Me refiero estrictamente a la parte emocional porque claro que gané dos hijas maravillosas, que hoy son mis ojos y vivo por ellas…

Sin desmedro de mis hijas, creo que es tiempo que comience a pensar en mi también. Es por eso que me he dado esta oportunidad, claro además de sentirla. Es como el spot publicitario, la pelota quedó en el área dando bote y yo pateé directo al arco.