365 días

Quiero expresarme libremente a través de mis líneas
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Cero posibilidad  

Por cosas de la vida seguí un caso de tuición por la custodia de una pequeña de 9 años. Ignoro el motivo, pero hace cuatro años que la pequeña vive con su padre en muy buenas condiciones. Hoy, la madre a reconsiderado su postura y de un día a otro vino por su hija. El caso llegó a tribunales porque el padre no estaba dispuesto a que le quiten a su hija, el fallo fue lapidario, la niña se va con la madre. A pesar de que todos las antecedentes estaban a su favor,  nada pudo hacer frente al criterio de una jueza que jamás ha fallado en favor del cónyuge hombre. La desolación de este hombre conmueve.

¿Es efectivo que en todos los caso los hijos estarán mejor con su madre? Sin duda alguna, NO

¿Un padre no puede suplir la falta de una madre, no obstante la madre si puede suplir la falta de la imagen paterna? Ninguna de las anteriores. Ninguno puede suplir la falta del otro.

Lo cierto es que para un padre pelear por la tuición de sus hijos es una pelea perdida.

En el Colegio de mis hijas  

Impresionante me ha resultado el Encuentro con Cristo al que asistí con la Paloma. A pesar de no estar muy en armonía con la Iglesia Católica, fui porque correspondía y para mi hija era importante. Esta es una actividad que los niños realizan todos los años pero solo en primero básico lo hacen con sus padres. Lloré a moco tendido. A nuestros hijos en la intimidad les decimos a cada rato que los amamos, pero emociona decirlo delante de todos sus compañeros y padres.

Se suponía que era padre y madre, pero por razones obvias para la Paloma solo había padre. No hubo problema con eso porque hijos solo con sus madres habían varios. Creo que mi hija era la única que estaba solo con el padre lo que me llevó a mi primera reflexión. Cuando el matrimonio está unido son los padres los que se pierden gran parte de la educación de los hijos por dejar las tareas derechamente a la madre (parece trabalegua, pero es totalmente razonable) y en ese momento me sentí afortunado de poder estar participando, no por la actividad, sino porque estaba con mi hija en algo que es tan importante para ella, como para el colegio y ahora para mi. Con seguridad de no haber estado separado no hubiera ido porque trabajo los sábados.

El encuentro se concentró en el análisis de los tres “autos” como lo denominó la profesora guía.  Enseñar a los niños a tener Autoestima, autonomía, y autocontrol. Entrar en el terreno no viene al caso, pero entre juegos, reflexiones, sentimientos y emociones salí fortalecido mirando a mis hijas con otros ojos. Ahora terminando este post, estamos los tres en la sala de estar; Paloma haciendo tarea de caligrafía, Sofía forrando sus cuadernos y yo escribiendo, todos a menos de 1,5 metros de distancia.

Un apoderado de lujo  

Hace un tiempo llegué a un acuerdo con mi EX para ser el apoderado de mi hija Paloma en el colegio, cuestión que me tiene sumamente motivado porque es un escenario positivo para un padre que ve a sus hijas fin de semana por medio. Lo calificaría como un triunfo. Sinceramente me gustaría ser el apoderado de mis dos hijas, ja, también vivir con ellas. Si, si se que eso es un sueño pero me gusta soñar y sobre todo soñar que puedo estar junto a mis dos hijas más tiempo.

El tema es que estuve en reunión de apoderados y aunque debo confesar que me daba una lata tremenda asistir a ellas, hoy me llena de felicidad encontrarme en esta posición, participando de las actividades, sabiendo de primera fuente, la tía, como va evolucionando el aprendizaje de mi hija, pagando su cuotas e incluso siendo parte de la directiva. Increíble que pueda estar haciéndolo. Ojalá este sea un presagio para poder cumplir mi anhelo de tener la custodia compartida de mis hijas. Ojalá mi EX entienda que es posible hacerlo estrujando el beneficio para las niñas.

Mi vida toma un buen rumbo. Con mi actual pareja vamos mejorando la tolerancia, no obstante queda un largo camino y mi trabajo mejora considerablemente. Buenas noches.

La dolorosa verdad  

Desde hace un tiempo que estoy inscrito en la agrupación Amor de Papá cuyo objetivo es lograr la custodia compartida y paridad en el trato para con los hijos entre los progenitores divorciados. Tengo la fortuna de disfrutar a mis hijas, aunque no el tiempo que quisiera, no obstante creo en esta causa Amor de Papá y la apoyo.

Este correo me acaba de llegar y quiero compartirlo.

PONTE CON TUS HIJOS.” es el lema de la nueva campaña financiada por el Gobierno de Chile, a través del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), cuya ministra, Laura Albornoz, se reunió con la presidenta de la Asociación de Magistrados de los Tribunales de Familia, jueza Gabriela Ureta (la misma de la famosa frase “No damos órdenes de arresto a las madres, por qué ¿con quién se quedarían los niños…?”(plop!! ) SEÑORA URETA: LE INFORMAMOS QUE LOS NIÑOS TIENEN TAMBIÉN PAPÁS que los pueden cuidar muy bien.

Esta millonaria campaña “PONTE CON TUS HIJOS” –financiada por todos los chilenos- está orientada a castigar con drásticos apremios a aquellos papás que no cumplen con su régimen de pensión alimenticia… LA PREGUNTA SALTA INMEDIATA:.. y ¿se aplicarán, Señora Presidenta Bachelet, señora Albornoz y señora Ureta, ESTAS MISMAS DRASTICAS SANCIONES PARA LAS MILES DE MADRES QUE NO CUMPLEN CON EL REGIMEN DE VISITAS… Y QUE MALTRATAN SICOLOGICAMENTE A SUS HIJOS?

…ESPERAMOS ANSIOSOS SU RESPUESTA.

… Y LUEGO SON CAPACES DE DECLARAR PUBLICAMENTE QUE NO EXISTE DISCRIMINACIÓN…

¡ES URGENTE CONTAR CON UN MINISTERIO DE LA FAMILIA, que se preocupe efectivamente de madres, hijos y padres POR IGUAL!!!…! y dejar de financiar ministerios FEMENINOS con fines electorales…

Nota: la magistrada Ureta además permite el maltrato de menores en su propio tribunal, el también famoso 4º Juzgado de Familia de Santiago, con visitas tortuosas y desacatos a superiores jerárquicos, como el Presidente de la Corte de Apelaciones, Cornelio Villarroel… uufff, suena fuerte, pero es La muy dolorosa verdad. ¿Quién sanciona esto?

Un corto enero, un largo aliento  

Este es el último fin de semana que paso con mis hijas luego de que llegaran a estar conmigo desde el 27 de diciembre. Llegué a un acuerdo con mi “ex” para tener a mis hijas un mes durante las vacaciones de verano y una semana durante las vacaciones de invierno, además de un fin de semana por medio.

Cuando recién me separé tenía la idea de que a mis hijas las podría ver los fines de semana, cada 15 días o buscar una fórmula que daba por sentado de que las niñas deberían estar con su madre y yo tendría que adaptarme a las condiciones que se me presentaran. Esto está arraigado en la sociedad chilena y por defecto luego de un divorcio los hijos quedan con la madre. Nada más lejos de la mejor opción para hijos de padres separado, pero la ley es la ley y aunque esté demostrado de que la custodia compartida disminuye el proceso traumático que significa para los niños la separación de sus padres, este no tiene asidero dada la estrechés de mente de los legisladores que no son capaces de verlo, propio de una sociedad machista.

Ahora que ya estoy establecido, muy bien emocionalmente, rehaciendo mi vida con una mujer extraordinaria quiero volver a buscar alternativas para lograr una custodia compartida y poder pasar más tiempo con mis hijas para tener participación en su crecimiento y formación. Enero ha sido un mes que me ha servido para valorar todo lo que hoy me rodea, mis hijas, mi mujer y su hijo, su familia, mi madre y también mis hermanos. Porque a pesar de las dificultades al final son los único con los que puedes contar incondicionalmente. Junto con valorar a mi familia, enero me ha servido para saber con un 100% de certeza lo importante que soy para mis hijas en todo lo que concierne a su formación. No logro concebir como muchos padres luego del divorcio se conforman con un fin de semana cada 15 días o un día domingo o solo con la entrega de dinero y en el peor de los casos los dejan de ver. Tampoco logro concebir como hay muchas madres que evitan que los padres vean a sus hijos o los utilicen para lograr beneficios económicos lejos de toda reglamentación.

Dejar a mis hijas hoy no me entristece, más bien me llena de orgullo por haber tenido la oportunidad de compartir un mes con ellas y saber que lo hemos hecho bien, entregándoles todo el amor de papá que les tengo reservado en mi corazón. Ahora con la seguridad de que soy un elemento fundamental para su crecimiento, dándome la fuerza para volver a buscar un acuerdo con mi ex y tener la custodia compartida sobre nuestras hijas y así lograr el mejor beneficio para ellas.

Existe una organización recientemente formada en Chile, Amor de Papá que busca mejorar las condiciones para aquellos padres que se ven privados de ver a sus hijos luego de un divorcio. Ellos están haciendo fuerza para cambiar esto que está adosado al seno de la sociedad chilena. Estoy con ellos y me sumo a su acción.