Entre monedas, doctores y velorios
Este 25 de noviembre ha sido de esos días donde debes hacer todo en medio día porque la tarde la tienes destinada a otras actividades no productivas, programadas con anterioridad. Desde las 8 de la mañana todo ha sido una locura, primero porque debía dejar cubierto el banco y para ello era necesario vender algo y que además fuera cancelado. Uf! tarea difícil, pero como siempre no imposible. Además de hablar con medio centenar de comensales con los que mantengo relaciones financieras. Por cierto casi todo gira en torno a este ítem, finanzas…
Habiendo sacado la tarea más que satisfactoriamente, me las emplumé a Concepción acompañando a mi novia para resolver algunos exámenes médicos, no sin antes pasar por el velorio de una colega y connotada vecina chillaneja, que por razones que ignoro, estaba siendo velada en Concepción. Once en casa de mis suegros, recargando pilas (con el ombligo parado) para volver a Chillán ya cerca de las 22 horas… Para relajarme, saqué a pasear a mi perro al parque.