Es cierto, sigo con dramas por todas partes. Hoy me sentí como la “raja” después de hablar con una par de personas. Me va bien, pero no logro despegar… La mochila pesa demasiado.
Un poco de suerte
Hoy tuve una conversación muy intensa con un amigo que desinteresadamente ofreció ayudarme (a nadie le falta Dios). Conversación, para mí, llena de emociones, de reconocimientos, de darme cuenta que las cosas no las estoy haciendo mal a pesar de los problemas económicos, es un poquito de aire ante tan complejo escenario. Hicimos un intento real de racionalizar la situación. Me permitió tener una visión neutral y sabia de cómo enfrentar lo que viene. El saldo es positivo. Decidí, creo que ya lo dije, tratar de canalizar la ausencia de mis hijas con mucho trabajo.
A pesar de aquello que dejé en privado en un post anterior, este lunes ha sido un gran día de trabajo. Junté toda la energía y materialicé tres negocios que ayudan a seguir caminando, mejoran las perspectivas… Todo contribuye. Quisiera decir que el hombre es un animal de costumbre y se acostumbra a las circunstancias. No se, me niego a no estar muy presente en el crecimiento de mis hijas, la perseverancias, dicen, asegura tus objetivos. Me niego a dejar caer los brazos.
Y se dio lo que todos los chilenos esperábamos. Estamos en Sudáfrica. El loco lo hizo y provocó la mayor alegría colectiva que un país pueda vivir. Miles de personas felices de la vida con una sola dirección, el centro de celebración de cada ciudad. Increíble ver esa peregrinación, en Chillán, hacia la plaza de armas desde todos los sectores de la población. Todos reunidos en un solo abrazo que sin distingo político, religioso ni social, provocado por la pasión de multitudes y la culminación de un trabajo de joyería de un gran técnico y la maestral ejecución de sus pupilos.
Esto es como un remedio para todos los problemas, aunque dure un día.
Introspección: Observación interior de los propios actos o estados de ánimo o de conciencia.
El Dandy, Juan Cristóbal Foxley, puso de moda la palabra introspección con su exitosa salida del Reality Pelotón cuyos frutos está cosechando ahora como opinólogo en la mañana de TVN. Éxito para él.
El asunto esta en la definición literal de esta palabra, que me identifica, no porque esté pasando por uno de esos procesos de introspección, sino más bien porque creo necesario hacer una pausa y realizar un análisis interno, de actitud, de postura frente a la vida, que por donde la mire está “guateando” por acá. Absorbido por el intenso día a día, pienso que perdí de vista el norte, olvidé los objetivos y poco a poco la situación me está deteriorando. Hundido entre mis hombros como con un bastón defendiéndome de golpes “intangibles” que llegan de todos lados. Me cuesta trabajo ordenar las ideas productivas para que sean eso, productivas. El esfuerzo es grande pero mal echo.
Posteo desde mi teléfono, porque quería comentar la máxima del Nico Massú, esa que Daniel del Kiosco Bloggero dejó en un comentario y dice: “nada es imposible weon, ni una wea”.
Tiene que ver con la garra del Nico, que aún en las más adversas situaciones gana. Si el puede, yo también puedo.

