Reto al Destino
Desde hace algunos días como que recuperé las ganas de tocar guitarra, algunos acordes bastaron para darme cuenta de que desde la muerte de mi viejo que no tomé más la guitarra. Pensándolo bien, era él quien más celebraba mis tocatas llevando consigo siempre una casette grabada con temas de Silvio, cuyo intéprete obviamente era yo.
Esto también coincide con que me he acordado más de mi padre en estos últimos meses y he sentido una especie de apoyo para cambiar actitudes, mirar de otra forma, entender el fondo de mi problema y lentamente mentalizar cambios concretos en mi manera de expresar vida. Y resulta… Trabajo más suelto, disfruto de mi familia, duermo bien, mis amigos me sienten más liviano… Todo, considerando que la situación mantiene la complejidad por lo profundo de la crisis para nuestra empresa.
Ya estoy volviendo y la cosa se ha diversificado con resultados buenos en su inicio.