la ilusión de un país entero está asegurada
Yo no se si justifica realmente la ilusión de todo Chile y me incluyo. Lo cierto es que cada vez que nos “inflamos”, hemos reventado como “guatapique” y ese hecho me preocupa, no mucho, pero me preocupa. Es que hoy es diferente y coincido con la columna de Bianchi donde asegura que la cuestión no es si Chile gana o pierde mañana frente a Uruguay. Chile hoy juega diferente, tiene una actitud ofensiva, con jugadores de primer nivel, técnico barato como dijo Mayne-Nocholls, defensa con muy buenos elementos. Es decir, la ilusión está justificada y fundamentada en un equipo con características como nunca otra selección tubo. Por eso, ganar mañana consolidaría a Chile como un rival a vencer en cualquier estadio y de paso, nos acercaría Sudáfrica.
Aunque pareciera que se nos viene la noche, seguimos adelante para emprender un nuevo proyecto. Es cierto que las cosas están complejas y es cierto que esto es un círculo vicioso que afecta a todos, sin embargo, las “lucas¨ están y solo hay que saber donde poner el ojo… En eso estamos hoy, espero que no me falle la vista.
¿Guerra en el norte?
No veo con muy buenos ojos la demanda peruana en La Haya. Nos han ganado el “quién vive” y por tanto están un paso adelante de nosotros. Pongámonos en el peor de los casos, y pensemos que la Haya acoge dicha demanda. ¿Les vamos a entregar lo que ellos piden sin mayor problema?. No creo que esté en la mente de nadie esa posibilidad. ¿Y si sucede?.
Es cierto que aún queda mucho paño que cortar, pero la verdad sea dicha, si una vez agotadas las instancias diplomáticas y nos vemos desfavorecidos, probablemente no va a quedar otra alternativa que irnos a las manos y zanjar esta disputa al “muere muere”. No quiero ser incendiario al respecto, pero este conflicto, tengo la sensación de que podría arrancarse del curso diplomático, sobre todo por las ganas que, históricamente, nos tienen los “hermanos” peruanos. Considerando además que muy probablemente habrá un gobierno de derecha, mmm, las posibilidades aumentan…
Esta es solo una conjetura, falta mucho aún, pero de que las cosas están enrarecidas, están. Vamos a tener que sacar a Prat del Reality para que comience su preparación
Me distraigo con el trabajo, siempre con un dejo de nostalgia por los no logros. Aun creo en los milagros.
En busca de la felicidad
Hoy me encontré con un post en el blog de Roberto Arancibia, donde se hace la pregunta ¿cómo cerrar ciclos?. Y “puta” que me sentí identificado, porque estoy justo en uno de los momentos que describe, sobre todo con alguna de sus reflexiones
“dejar ir, aceptar una ruptura, aceptar que no eras, o que no era ella, es sano”.
Tengo la impresión de que en la mayoría de las relaciones que terminan queda un sabor amargo que no deja mirar las cosas positivas, es decir, el dolor a veces es tan fuerte que lo único que queda en nuestra mente es esa sensación de tristeza que nos nubla y perdura por varios meses, años en ocasiones. Y es cierto, porque las relaciones de pareja son extraordinarias casi todo el tiempo, de mucha fantasía, hermosos momentos de complicidad, ternura, amor, risa, caricias, etc. No obstante, nos quedamos con el quiebre tan doloroso.
Así, hoy nuevamente me he convertido en un hombre soltero y no por que quisiera. Creo haber hecho un esfuerzo por mantenerme unido a esa mujer que sigo amando. Sin embargo no fue posible seguir a su lado, yo diría por intereses diferentes u objetivos de vida no compatibles. Pero, me quiero quedar con los momentos más hermosos que he vivido, porque ella me enseñó a ser una persona más humana, a mirar la vida de manera positiva, a enfrentar los problemas con altura de miras, a disfrutar de un abrazo, un beso, una buena comida, un tomarnos de la mano mientras caminábamos, una mirada cómplice, una mueca cariñosa, un guiño de amor. Creo que podría estar un día enumerando momentos puros de amor. Mi mente los recuerda como si los estuviera viviendo, casi puedo tocarlos, pero se desvanecen en mi memoria más preciada para traerlos hacia mi nuevamente en otro momento.
Hoy, como expone Roberto en su post, la dejo ir para que busque su felicidad. Por cierto que es doloroso, pero he aprendido tantas cosas, unas de las más importantes es a no ser egoísta, con ella y conmigo. Ambos tenemos el derecho de ser felices.
Este es Remo, un Pastor Alemán cachorro que me acompaña desde hace una semana. Siempre quise tener un perro de esta raza y hoy se dio la oportunidad de tenerlo y la tomé. Se ha "meado" varias veces dentro de la casa y llora toda la noche, aunque ya cada vez menos. Fuera de eso, nos hemos entendido perfectamente.

