Pura soledad
Muchas veces me he cuestionado si seguir escribiendo en este blog cosas tan personales, que en ocasiones solo yo entiendo, sentimientos más que nada, por el solo gusto de escribir. He pensado, también, que me sirve para desahogarme y liberar sentimientos de culpa que me persiguen, porque en definitiva me considero una persona que cuestiona demasiado todo lo que hace y probablemente esto esté perjudicando la relación con mi entorno directo.
Tal vez esto también explique el porque terminó mi actual relación. Tal vez ella tenga razón y no puse demasiado de mi parte, y efectivamente necesite ayuda para buscar hacia donde quiero ir, o más bien, aprender a vivir la vida para disfrutarla y no para sufrirla. Porque no deja de molestarme tanto sentimiento negativo que me rodea, con tanta facilidad que me abrumo y lo difícil que me resulta salir de estos estados un tanto depresivos. Es cierto que estoy complicado en materia empresarial y de alguna manera tengo que darle un corte definitivo para no seguir eternamente complicándome y complicando a quienes me están ayudando. También, ha sido “fuerte” enfrentar un segundo fracaso sentimental, reconozco que me está afectando más de lo que creí y se hace difícil sostenerme. La presión de estos momentos es extrema y no tengo muy claro si seré capaz de pasar.
Como ven, este comienzo de año ha estado marcado por angustiosos minutos de soledad que cuesta sobrellevar. Mi cabeza está colmada de malos augurios.
Disfrutad la caida
Mmm… la verdad que el año pasado te leí entero depre y lleno de preguntas y angustias. Quizás es una etapa, quizás eres muy exigente contigo mismo nomás. Parece que una vez te la recomendé, pero si vez la película argentina “El hijo de la novia”, te aclare un resto las cosas. Cachai que el loco era entero estresao y le pasan mil gueas, y una aprende. En serio.
Puta que me puse profunda con el embarazo. Ojalá te guste la película. Y más amor contigo mismo.
Claudia Canifrú
6 Ene 09 a las 6:47 pm