La Resurrección
Hace un mes y 15 días me compré una Blackberry Bold, cual abuelo “chocho” con nieto recién llegado, jugué con ella hasta que me dio hipo, la configuré para recibir mis cuatro cuentas de correo habituales, le incorporé el Twitterberry, Messenger, Gtalk, All Sport GPS Platinum, entre otras aplicaciones. Conectándome permanentemente a través de WIFI, donde hubiera, probando la velocidad entre la conexión a Internet WIFI y la red 3G, si me toca esperar a alguien no hay problema porque tengo en que ocuparme y así muchas cosas entretenidas que justifican el gasto. Una de las cosas más agradables del teléfono es su cámara fotográfica y la resolución de sus fotos, porque como se pueden dar cuenta, envío permanentemente imágenes de los lugares donde me encuentro. O sea, feliz con a tecnología en mi mano.
Hoy me levanté temprano como siempre y por razones que aún no entiendo llegué al patio. Miré la piscina y en el fondo había más caca de pájaro que nunca… ¿De dónde habrán agarrado eso de venir a cagar a mi piscina estos pájaros de “mierda”?, la cosa es que tomé la pértiga con la malla y me dispuse a sacar los mojones, que parecían lombrices, uno por uno. Y como siempre, no falta el pájaro maraco que caga en lo más hondo, por lo que tuve que agacharme un poco para llegar, y como estoy más gordo que la cresta, la cartuchera del teléfono saltó como escupo al agua, con teléfono incluido por supuesto. Me quedé helado, casi me tiré “weon”, les prometo que casi me tiré, pero eran las 7;30 de la mañana (que mierda tengo que andar limpiando caca a esa hora. Por “weon” me pasa no más). Pensaba en sacarme la ropa para ir a rescatarlo, mientras mi BBB estaba ya en el fondo a 1,88 metros de profundidad. Ahí, solo ahí me di cuenta que tenía la pértiga en la mano y atiné a sacarla. ¿Un minuto habrá pasado?, lo saqué, quité la batería y me fui incrédulo al dormitorio a secarlo con un secador. Chucha la wea, para no creerla, estuve como “weon” más de una hora con el secador, pero nada… había muerto…
A las 10 am en punto figuraba en Entel, pero por agua no pescan. Estuve a un ápice de enviarlo al técnico, pero la ejecutiva me dijo que no había nada que hacer… palabras mágicas, entonces para qué lo voy a enviar… Me lo llevé a mi oficina, lo envolví en un diario y lo dejé al sol todo el día. Medio triste, medio conformado, entero decepcionado, armé mi viejo curve 8300 y me olvidé del tema hasta las 6 de la tarde. Fui por él, puse la batería, lo encendí y luego de unos 3 minutos funcionó como si acá nada hubiera pasado… Son las 10 de la noche y está hasta más bonito… Plop!
A propósito de resurreción, hoy armamos el árbol de pascua.
Eso se llama tener suerte o bien tu celular es marca “carne de perro”, o sea aguanta mucho más de lo que dice el fabricante (me pasa con el mio que es bien básico, pero es Nokia, y ha aguantado porrazos heavy).
Saludos
Daniel
21 Nov 08 a las 9:20 am
Jajajajajaajajajajaj, sobre todo por “como estoy más guatón que la cresta”, ajajajajaj!!!
Claudia Canifrú
21 Nov 08 a las 11:05 am
Siempre digo, hay que ver lo positivo y las enseñanzas del día a día, me explico:
A la hora que te envían el APARATO a un servicio técnico, mínimo te cobran por revisarlo, osea unas 15 lukas, sin contar la pérdida de tiempo y a lo mejor las falsas esperanzas de poder tenerlo nuevamente operativo, sin contar el nerviosismo de saber cuanto te va a salir la gracia por arreglarlo, sin embargo, una miserable hoja de diario que seguramente ni siquiera era del día, y cuyo valor ya estaba por el suelo y con destino a encender quizas, una estufa en noches heladas, te salvo el APARATO. La enseñanza para mi, es sin duda que, a Quien MAdruga Dios le ayuda.
Y la que quizas sea la conclusión más Popular sea:
Puta el weon con cuea,,,,,,
Guillermo Jerez
22 Nov 08 a las 4:54 am