La reflexión en el adiós
Ante una multitud de personas y hermosas voces que cantan el último adiós a nuestra amiga se hace imposible contener el llanto en el cierre de una historia injusta e increíble. Un manto de sentimientos sensibles se deja caer en su camino y quedan atrapados en ese momento de dolor. Mujeres y hombres por igual dejan escapar sus sollozos. La escena es desgarradora, es el último viaje de nuestra querida Keka. Con mano firme sus tres hijos llevan la urna que quedará en el lecho junto al primero de sus hijos, Rodrigo, muerto de manera trágica hace ya 29 años. La vida tiene estos inexplicables que cada cierto tiempo se dejan caer sin aviso, sin anestesia.
Imposible encontrar conformidad, aunque sabemos que el tiempo cura todas las heridas


