Un par de consejos para enfrentarse a una crisis financiera
Y aunque no he podido dar cumplimiento a todas mis obligaciones, pienso que estoy logrando combinar acertadamente las estrategias para mantenerme en esta selva empresarial que cada día se pone más compleja. A decir, tendré que aprender a vivir con algunos sin sabores propios de la actividad o mejor dicho, causando el mal menor. Aunque no siempre resulta tal cual se he planificado es obvio que hasta ahora esta estrategia funciona. Me explico: Muchas veces “las lucas” recaudadas no alcanzan para pagar todas las obligaciones empresariales y necesariamente hay que ir dejando de lado aquellas que menos daño hacen. En este caso y sobre todo en situaciones difíciles es imprescindible tener la sangre fría y no dejarse llevar por aspectos emocionales que, definitivamente juegan en contra.
Aunque suene canalla o CARA DE PALO para algunos es importante tener la claridad suficiente para seguir adelante y en definitiva lograr en el mediano o largo plazo estabilizar una situación que por momentos se ve negra. Cuando un negocio ha funcionado bien por tiempo y dada ciertas variables se ve afectado, entonces debemos ser fríos, realizar los cambios necesarios para adaptarse a los nuevos tiempos y manejar la crisis asertivamente.
Me encuentro a menudo con muchos personajes que prácticamente no duermen pensando en cómo hacer frente a lo que viene para el día siguiente, o sin exagerar, sueñan con su cuenta corriente y lo primero que hacen al despertar es ver si están o no sobregirados. Esa no es vida. Hasta ahora mi experiencia me dice que no vale la pena estresarse al punto de no dormir porque necesitamos estar preparados física y sicológicamente para enfrentar el día, que aunque complicado, no es la muerte.