En el Colegio de mis hijas
Impresionante me ha resultado el Encuentro con Cristo al que asistí con la Paloma. A pesar de no estar muy en armonía con la Iglesia Católica, fui porque correspondía y para mi hija era importante. Esta es una actividad que los niños realizan todos los años pero solo en primero básico lo hacen con sus padres. Lloré a moco tendido. A nuestros hijos en la intimidad les decimos a cada rato que los amamos, pero emociona decirlo delante de todos sus compañeros y padres.
Se suponía que era padre y madre, pero por razones obvias para la Paloma solo había padre. No hubo problema con eso porque hijos solo con sus madres habían varios. Creo que mi hija era la única que estaba solo con el padre lo que me llevó a mi primera reflexión. Cuando el matrimonio está unido son los padres los que se pierden gran parte de la educación de los hijos por dejar las tareas derechamente a la madre (parece trabalegua, pero es totalmente razonable) y en ese momento me sentí afortunado de poder estar participando, no por la actividad, sino porque estaba con mi hija en algo que es tan importante para ella, como para el colegio y ahora para mi. Con seguridad de no haber estado separado no hubiera ido porque trabajo los sábados.
El encuentro se concentró en el análisis de los tres “autos” como lo denominó la profesora guía. Enseñar a los niños a tener Autoestima, autonomía, y autocontrol. Entrar en el terreno no viene al caso, pero entre juegos, reflexiones, sentimientos y emociones salí fortalecido mirando a mis hijas con otros ojos. Ahora terminando este post, estamos los tres en la sala de estar; Paloma haciendo tarea de caligrafía, Sofía forrando sus cuadernos y yo escribiendo, todos a menos de 1,5 metros de distancia.
En la búsqueda del Cristo que no conozco
Este es un nuevo fin de semana con mis hijas y desde ya se observa ajetreado. Ya les había contado que soy el apoderado de la Paloma (mi hija menor) y como tal debo aceptar y apoyar las diferentes actividades que el colegio tiene preparado, tanto para los alumnos como para los padres. Mencionar además de que es un colegio católico y yo no, cuestión difícil de asumir si consideramos que no pertenezco a ninguna religión y por tanto no tengo ningún tipo de acercamiento a ritos ni símbolos relacionados. Ni siquiera sé si creo en Dios.
El tema es que este fin de semana tenemos algo que llaman “Encuentro con Cristo” y consideran muy importante que los niños vivan esta experiencia, lo que lo hace casi obligatorio. Para que decir los niños, lo esperan con ansias. Es decir, debo levantarme de madrugada para estar toda la mañana en algo que aún no se de que se trata. Lo concreto es que debería estar lateado por este evento, pero mi nuevo rol me hace pensar responsablemente y me hace sentido acompañar a mis hijas en lo que para ellas parece ser el evento del año. Mañana veremos y vengo por más. Buenas noches.