De lunes a martes
La rutina del trabajo está cambiando y paso más tiempo en la calle que sentado en mi escritorio frente a mi computador, con el consiguiente efecto sobre la imposibilidad de poner atención a mi blog y leer por ahí lo que me gusta de la red. En fin, ahora, a la espera de que me pasen a buscar para ir a comer algo escribo estas pocas líneas para darle actividad.
Ayer, lunes en la noche, volví a las canchas luego de casi tres meses inactivo. Nos jugamos una “pichanga” en el gimnasio de un colegio de mi ciudad. Aunque hice varios goles, tuivimos la mala “raja” de perder por un gol. La verdad es que quedé medio “piacaito” porque me encontré con un pastel que jugaba en contra y me sacó los choros del canasto con sus jugarretas de “weon” que se las sabe todas y capaz de hacer tiempo como si esto fuera una final de mundial. En fin, pasteles hay en todas partes… Digno yo eso si, me fui tranquilito con mi mierda.