365 Días y un Ideal

Quiero expresarme libremente a través de mis líneas
Foto

De mendigo a millonario  

Tanta vuelta se le ha dado a la lista de los hombres más ricos del mundo que se hace inevitable meditar al respecto. Meditar sobre las historias que rodean a unos y otros, mientras los más viejos se han roto el lomo para amasar fortunas, los más jóvenes han tenido la suerte de desarrollar sus genialidades en el momento adecuado, generalmente basado en la Internet. Me cuesta imaginar como sería un día normal para un hombre o mujer con “manso” bolsillo, es decir, a mi me gusta mi vida tal cual está, claro que nada de mal le vendrían unas lucas extras.

Supongamos que tuviera un golpe de suerte e ingenio y creara la panacea en cualquier cosa y mis patentes me llevaran a tener miles de millones de dólares. Probablemente mi vida cambiaría, tendría que viajar constantemente, dar conferencias, manejar mis negocios in situ por lo que inevitablemente tendría que cambiar mi residencia a lugares desconocidos, con gente que no he visto ni en “pelea de perros” y por supuesto blindado porque comenzaría a tener enemigos de mayor envergadura de los que actualmente tengo, si es que los tengo. Cuántos amigos quedan atrás sin volver a verlos porque ya no tengo tiempo, las tertulias llenas de risa, buena onda y alcohol hasta entrada la noche ya no existirían porque un hombre de mi condición no puede o no tiene tiempo de hacer. Tendría que reemplazar las salidas nocturnas con mi chica y encontrarme con Pedro, Juan y Diego en restaurante, pub o eventos, para concentrarme en reuniones sociales con gente de mi misma línea social o nivel socioeconómico. No me imagino volviendo a mi ciudad a visitar a mi madre a su nuevo hogar que probablemente le he comprado, pero ya no en mi mercedes, sino que en mi helicóptero o mi Jet privado que más que un lujo es una necesidad por lo apretada de mi agenda. Y así podría seguir haciendo este ejercicio para ver mi nueva realidad. Pero claro, no tengo ni la suerte ni la genialidad para crear esa patente que podría cambiarlo todo, aunque tal vez no quiera que llegue.

Siempre he pensado que el dinero no hace la felicidad, porque es cierto que ayuda cuando no se tiene, pero cuando es parte de nuestras vidas se transforma en un factor generador de problemas… Grandes problemas.