¿Sucidio, homicidio o femicidio?
Lo que a continuación les voy a contar es de esas cosas que nunca pensamos nos pueda pasar, de esas que solo se ven en las películas o a suceden a personas muy lejanas. Pasamos un fin de semana relajado junto a mi familia y nada hacía presagiar un comienzo de semana de alto impacto con características terroríficas para todos nosotros. El día lunes, como habitualmente lo hacemos, pasamos a dejar a nuestros hijos al colegio. Para mi constituía el término de la estadía con mis hijas por este fin de semana. La mañana transcurre sin movimiento aparente y nos aprestamos para juntarnos a almorzar en la casa como todos los días. Llegamos a las 2 de la tarde, la Carmencita (la nana) nos tenía preparado un exquisito almuerzo que además sirvió para reírnos de buena gana por algunas cosas que no recuerdo con detalle. Todo transcurrió con normalidad y como siempre a las 3 de la tarde salimos con destino a las labores habituales de nuestros trabajos.
Cerca de las 6 de la tarde, Pamela me llama para coordinar la llegada a casa, pero por compromisos era imposible para mi ir con ella. Así es que luego de pasar al supermercado partió a la casa, eran las 6:35 de la tarde. En eso llama Cristóbal diciendo que la Carmencita estaba atrasada y si podía irse con la madre de un compañero a lo cual Pamela accedió ya que la conocía y ella estaba por llegar también. Se encontraron en la puerta de la casa, la Pame cargada con bolsas de supermercado abre la puerta y como siempre llama a la Carmencita para que le ayude y preguntarle porque no había ido a buscar al niño. Cristóbal toma algunas bolsas y las lleva a la cocina, los ventanales estaban abiertos de par en par cosa habitual en nuestra casa en estas calurosas tarde de primavera. Luego de unos minutos Pamela se dirige al sector de los dormitorios aún preguntando en voz alta por la nana. Abre la puerta e instintivamente grita perturbada ante la escena que estaba viendo, Carmencita figuraba terroríficamente colgada en el inicio de la escalera con un charco de sangre bajo su cabeza que hacía aún más tenebroso el momento. Su miedo e instinto de madre la hacen correr hacia su hijo para que no viera lo que parecía era un suicidio. Inmediatamente me avisa y llama a carabineros. En lo que deben haber sido los 10 minutos más largos de su vida, llegué junto a la policía ya cerca de las 19 horas. Inevitable ver la escena que era sacada de una historia de terror, la posición en la que estaba era muy rara, ya que sus piernas estaban en el cuarto escalón subiendo la escalera y su cuerpo colgaba de manera horizontal hacia la base. La sangre brotaba de su cabeza rota que aparentemente había golpeado en la pared al tiempo de tomar la decisión. El momento era extraordinariamente tenso y la policía comenzaba a hacer su trabajo. Luego llegó un equipo de la policía de investigaciones y la fiscal de turno para dar comienzo al peritaje. La escalera estaba goteada de sangre y en el segundo piso, en la sala de estar cerca de la ventana (lejos de la escalera) había considerable sangre lo que indicaba que había estado tendida en ese lugar. Es en este momento cuando se comienza a barajar otra tesis, la de un homicidio, ya que no había concordancia entre los eventos de la escena. No se si será prudente hablar más de esto porque el caso no está resuelto y hay diligencias pendientes.
El peritaje demoró más de lo esperado y me tocó entrar varias veces a la casa por requerimiento de la policía, lo que sin duda era complejo porque el cuerpo estaba ahí y sin tener ganas de verlo no había alternativa. Cerca de las 10:30 de la noche llegan sus tres hijas, la desgarradora escena nos hizo llorar a todos. Como pudimos prestamos ayuda a sus familiares que deshechos no lo podían creer. Por fortuna había suficiente contingente policial que no les permitió entrar y ver a su madre en ese estado. Luego de mucho tiempo, cansados ya de toda la espera y tensión provocada por la situación más allá de la una de la madrugada terminan los peritajes y la fiscal ordena el levantamiento del cuerpo.
Es una situación perturbadora que sin lugar a dudas generará cambios importantes en nuestras vidas y por supuesto un cambio de casa. Me ha costado escribir estas palabras y cada vez que trato de revisar se me erizan los pelos y mi cuerpo es recorrido por un escalofrío intenso. Ruego disculpen si no he podido hilvanar mejor la historia, el recuerdo está impreso en mi mente. Sinceramente es un imprevisto de proporciones. Aún no me repongo del impacto y lo único que deseo es que mi nana descanse en paz.
Esto salió hoy en la prensa local: “pincha acá“
Chucha, al principio pensé que era broma, te lo juro!
Un abrazo grande y harta fuerza, porque lo que te pasó uno lo ve solamente en las películas y siempre que lo veo pienso: ¿y cómo uno puede volver a vivir en esa misma casa?
Abrazos por miles de ánimo
F
28 Nov 07 a las 2:54 pm
Me muero!, qué extraño lo que le ocurrió a tu nana y tremendo impacto, nunca la vieron rara?, nunca sintieron que tenía problemas? qué fuerte!!!!! a lo mejor quisieron asaltar tu casa, opuso resistencia y la asesinaron…
me voy realmente impactada
mini2008
29 Nov 07 a las 1:06 am
Dios!, estas son de las situaciones que dejan marcados para siempre. Uno por mucho que no la haya conocido, no puede dejar de sentir un enorme escalofrío, igual mientras leía pensaba en lo que pusiste casi al final, de repente no es suicidio como parece.
Nada pues, un abrazo a la distancia y ojalá puedan recuperarse pronto del impacto. Y toda la fuerza para la familia de ella.
daniela®
30 Nov 07 a las 2:28 am
Parece historia de cuento… (y me pregunto…. será verdad?)….
Cariños
La Marsupial
30 Nov 07 a las 8:48 am
Qué fuerte.. Lo datos que proporcionas al parecer indica homicidio.. Qué horror! pensar que horas antes habias compartido con ella…
Ojalá y todo se aclare y saber la verdad.
Tb me cambiaría de casa inmediatamente.. más aún cuando hay niños..
Un beso
Ani
1 Dic 07 a las 3:38 am
Escalofriante… Solo pasaba a saludar. Definitivamente, vamos por el mundo, creemos que conocemos a las personas con las que convivimos, pero nadie sabe en realidad que existe en la cabeza de los demás. Un abrazo
Kamida
3 Dic 07 a las 1:14 am
Chuuuuuuuuu……..
Es que me quedé helada con lo que leí.
Dios mío, que horrible debe haber sido!!
Uno nunca cree que le puedan ocurrir cosas así, más de esta magnitud.
Lo siento mucho por la señora y ojalá que todo ser resuelva bien para la tranquilidad de su familia y también para ustedes.
Ahora a cambiarse de casa y tomar todas las medidas de seguridad posibles.
Cariños y mucha fuerza.
Anita.
Anita
7 Dic 07 a las 3:37 pm
Qué fuerte… y no viene al caso, pero tu relato de los hechos es muy bueno, literariamente hablando. Recordé a Sangre Fría de Capote, y es que la realidad muchas veces supera por lejos a la ficción.
paloma
8 Dic 07 a las 9:27 pm
Impresionante. Nadie sabe lo de lo nadie, pero de allí a encontrar a alguien colgado, en un charco de sangre y conocido… demasiado fuerte.
Muy bien bien narrado pero muy fuerte.
Saludos.
RAMMSES
3 Ago 08 a las 11:16 am
E Lrelato no esta claro, tiene muchas lagunas y no tiene identificado bien los personajes, tal parese que no es real.
JOSÉ O'NEILL
14 Nov 08 a las 11:02 am
el relato es real, y claro, puede que no esté claro, pero es real
Vito
14 Nov 08 a las 11:05 am