CARA DE PALO

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EFE, la mala gestión y la nostalgia  

Escuchando al ex ministro de economía y energía y recientemente nombrado presidente del directorio de EFE (Empresa de Ferrocarriles del Estado), Jorge Rodríguez Grossi, no queda más que esperar a ver si es posible que pueda sacar a la empresa estatal de la ineficiencia y el despilfarro de recursos públicos. Halgo huele mal en ferrocarriles, me parece imposible que de las cosas resultaran mal en su totalidad y que una desinteligencia pudiera arrojar pérdidas por más de US$1.200 millones. Es decir, por muy malos que sean los ejecutivos, por mucho que no sepan lo que están haciendo y en definitiva por muy mala suerte que hayan tenido en la ejecución de la planificación estratégica, acá hay gato encerrado y alguien se fue con los bolsillos llenos.

El caso es que, si bien Rodríguez Grossi manifestó que para abril tendrá un plan estratégico, esbozó lo que podría ser el estandarte de su gestión y me parece interesante por donde se le mire. Se trata de la regionalización de EFE, manifestando que es posible que se divida en tramos que sean administradores independientes tal y como se está haciendo con éxito en Valparaíso con la empresa Merval, donde los beneficios para la comunidad son evidentes.

He sido usuario del tren Chillán - Santiago - Chillán por años, con viajes memorables junto a compañeros de universidad y amigos de toda la vida que estudiábamos en la capital por lo que le tengo un cariño especial y, por cierto, no me gustaría que llegara a su fin. Nunca voy a olvidar la experiencia más traumática que me tocó vivir a bordo de uno de estos fierros, iba en coche dormitorio, cerca de las 2 de la mañana rumbo a Santiago a ver a mi hija que estaba hospitalizada, cuando de pronto un sonido ensordecedor cruza todo el ambiente seguido por lo que parecía un terremoto grado 8. No atiné más que a gritar como desaforado, desquiciado, por suerte los gritos de “loca de patio” no los escuchó nadie ya que todos estábamos tratando de agarrarnos de lo que podíamos. Golpes más, golpes menos, a mi no me pasó nada, pero el tren había colisionado con otro que venía en sentido contrario, quedando afectados y descarrilados los dos primeros carros y el tercero, donde yo venía aunque también salió del riel, estaba en cuatro patas como se dice vulgarmente. No hubo muertos y pocos heridos, por suerte los dos primeros carros venía vacíos y la velocidad del impacto no fue a plena capacidad.

Así hay muchas historias que contar arriba de un tren. Espero que las nuevas generaciones puedan disfrutar de este medio que para mi marcó una etapa importante. Habrá que ver como le va a Jorge Rodríguez. Recuerden que el fue quien lideró Codelco luego del fraude de Juan Pablo Dávila. De que el gordito se la puede, se la puede.

No todos tienen la misma suerte  

Al ver el programa de Canal 13, Diagnóstico, la separación de los siameses, no pude dejar de recordar el año que mi hija vivió en un hospital. Situaciones distintas pero con historias humanas parecidas. Crisis, dificultades, angustia, llanto, solidaridad, muchas emociones que se confabulan en una extraña sensación, que finalmente es premiada con la salida triunfante del hospital.