Mejor ser tolerante a estar solo
De apoco estoy comenzando a adaptarme a mi nueva vida, me cambié de casa y acompañado. Es decir, tengo pierna suave, suave, suave. La cosa es que tomar una decisión como esta no es tarea fácil ni menos oportunista. Y es así como hay que estar preparados para lo que viene y sobre todas las cosas hay que ser muy tolerante. Si, porque vivir con alguien luego de un divorcio supone adaptarse y ceder a las características de la otra persona y estilos de vida. Esto es válido para ambos, más aún si los dos tenemos hijos, que yo diría es la mayor complicación de todas porque en definitiva la sangre tira y fuerte.
Cuando tomé esta decisión no la comenté con nadie, porque es típico que te vas a encontrar con muchos rechazos u oposiciones. Habría que estar dispuesto a escuchar:
“weón, si ya tuviste una mala experiencia, pa que te vai a meter en forros” o “¿lo pensante bien?” o “¿estás preparado?“
A la chucha, no estoy para escuchar “weas”, ya he tenido suficiente. La mayoría de los consejos no son tales, sino que buscan escarbar siempre en los aspectos más negativos de las experiencias propias. ¿Porqué será? si esto también tiene sus cosas buenas, románticas y también momentos de gran alegría y porque no, felicidad. Es cierto que siempre está el riesgo del fracaso, pero he aprendido que es mucho mejor tomar el riesgo que quedarme sentado pensando que hubiera pasado. Viví mucho tiempo en esa “pará”, buscando seguridad para mi y mi familia y ¿qué gané?. Me refiero estrictamente a la parte emocional porque claro que gané dos hijas maravillosas, que hoy son mis ojos y vivo por ellas…
Sin desmedro de mis hijas, creo que es tiempo que comience a pensar en mi también. Es por eso que me he dado esta oportunidad, claro además de sentirla. Es como el spot publicitario, la pelota quedó en el área dando bote y yo pateé directo al arco.