Al estadio, al estadio
Hoy se esperan unas 12 mil personas en el Estadio Municipal de Concepción para ver el trascendental encuentro entre los Diablos Rojos y Cobreloa. No es exageración decir que Chillán vibra con el fútbol y hoy las calles del centro están teñidas de rojo con banderas al viento. Y yo no soy la excepción, en este momento estoy terminando de trabajar ya preparándome para emprender el viaje hasta la capital regional para ver en vivo el partido que debe comenzar a eso de las 20,00 hrs.
Estaré disparando la previa y las mejores jugadas vía twitter y pueden verlo pinchando acá. O bien al costado derecho en este mismo blog.
De Zalaquett y otros candidatos
Escuchando a Pablo Zalaquett me quedo con una sensación extraña respecto de los intereses que motivan a los partidos a nominar a sus candidatos. Ayer, Zalequett se bajó de la candidatura por Santiago aduciendo tardanza en la decisión de quien será el elegido para dar la pelea frente al poderoso Ravinet. Efectivamente se han hecho los “lesos” para definir y me parece que tiene que ver con que Zalaquett no es del gusto de los Larraín (Carlos RN y Hernán UDI) dada sus caractarísticas independiente que manifiesta abiertamente en situaciones complejas.
Es cierto de que una opción para que la derecha gane Santiago es Zalaquet, tiene una trayectoria comprobada en La Florida que sienta un precedente a la hora en que los ciudadanos definen su votación. Todos los potenciales cadidatos que están en carpeta se han bajado, a decir: Fantuzzi, Schaulsohn y ahora Zalaquett. A nadie le gusta perder y como Ravinet hizo un buen trabajo en Santiago su votación será probablemente alta complicando la opción de la derecha. En fin, muy ciertas las Palabras de Zalaquett quien dijo hoy en Radio Cooperativa “cada día que pasa es un día regalado a Ravinet”.
Este ha sido un fin de semana sedentario, aunque casi todos lo son este lejos tiene el premio mayor. Ganas de nada, leí como loco, vi varias películas y comí como cerdo…
De Chillán al mundo a través de Twitter
Buenos días. Acá estoy “macheteando” el computador de mi “cuñi” para contarles algo importantes que me ha sucedido. A pesar de tener en mi oreja a una vieja “csm” que me atormenta, el de ayer fue uno de esos días que entra en la historia de mi existencia y mi ciudad (Chillán) dado que Ñublense logró un agónico triunfo ante Audax Italiano, clasificando por primera vez en su historia a una copa internacional, la Sudamericana. Los chillanejos (chillanenses diría Carlos Ibacache, conocido letrado local) somos por naturaleza futboleros, si solo de referencia les puedo decir que cuando estábamos en la tercera división del fútbol chileno (hace solo 5 años), en los potreros como le llaman, llevábamos 10 mil espectadores, es decir, siempre se ha jugado a tablero vuelto y no hay quien no esté al tanto de lo que sucede con nuestro equipo ni sepa quienes son sus gladiadores. Es cierto que Chile es un país futbolizado, sin embargo, el fervor no es tan evidente como en Chillán que cada vez que hay partido la ciudad completa se tiñe de rojo. Y ayer no fue la excepción y la provincia toda se congregó en la plaza de armas (más de 8 mil personas) para saludar al cuerpo técnico y sus jugadores por el logro alcanzado. Imagínense como seremos de ordenados que hasta la hora no ha habido detenidos ni daños que lamentar, todo alegría, todo celebración, todos hermanados por la historia que se escribe.
Como el estadio Nelson Oyarzún Arenas está en construcción Ñublense hace de local en Linares, y por trabajo no me fue posible ir… Media ciudad se desplazó hasta la séptima región y la otra mitad con la oreja “pará” en las radioemisoras locales (dentro de las que me cuento), porque del Canal del Fútbol (CDF) para que hablar, son partidos sin “relevancia” económica que no concitan el interés de la masa central que todo lo absorbe, maldita centralización. No importa, se lo perdieron, con seguridad hubieran visto un resto de emoción y enseñanza de cómo son las cosas en pueblo chico, de cómo se vive la pasión, de cómo nos hermanamos por algo que a la distancia debe parece simple… para nosotros esa es nuestra base y por eso estamos orgullosos de lo que somos. En este contexto decidí trasmitir el partido o sus hechos más importantes vía Twitter (acá pueden leer el mini relato, vitobit) por si algún ñublensino de corazón estaba en algún lugar lejano sin poder escuchar el partido que era trasmitido solo por radio Bío Bío (de nuevo la maldita centralización). Y no me equivoqué, porque salieron algunos comensales que les interesó mi “relato” inclusive uno de Córdova que también enganchó. Las letras salían con emoción y sinceridad, por ahí una que otra falta, pero desde el teléfono es difícil escribir y a eso súmale la emoción del triunfo… Claro, no seré Vladimiro Mimiza pero la experiencia ha sido interesante y no dudaré en volver a hacerlo para relatar hechos que estén ocurriendo frente a cualquiera de mis sentidos. Buenos días.
De estos días
El del viernes fue uno de esos días en que es mejor no hablar con nadie porque lo más probable es que se lleve un par de “chuchás”, tres pagaron el “pato”. Terminé de trabajar cerca de las 21 hrs. luego de una extenuante semana llena de estrés, dramas y una larga lista de pendientes. Era tal mi cansancio que decidí comprar sushi, una botella de vino y acostarme para dormir como bebé, aunque ganas de salir a “weviar” no me faltaban. Si bien no había nada preparado ya sabía que el sábado sería la noche de tocar el cielo, de volar alto y caer para despertar con un gran dolor de cabeza.
Como siempre, primero vamos a comer algo a algun restaurante, lo típico es un Crep de Jaibas para la Pamela y yo un filete al cilantro o como sea, acompañado de una buen reserva Carmenere o Cabernet suficiente para entonar las neuronas y despertar los más sórdidos deseos de ROCK. Con suerte eso sería antes, porque hoy me da la cuerda para hablar, fumar y tomar, se suelta la lengua y trabamos conversaciones hasta altas hora de la noche. Nos encontramos con el Coco (en la foto abajo) y su mujer. Hablamos, hablamos, hablamos… Cuántos recuerdos. El domingo no me levanté… Buenas noches.
El director escribe la editorial
Me metí en tremendo forro. Se me ocurrió comenzar a escribir la editorial de la Revista todos los meses como una forma de plantear la opinión del medio desde una óptica menos periodística, menos técnica y más sensible. La cuestión es que no es fácil hacerlo para una persona como yo que escribe “weas” personales, no soy periodista, aunque vinculado a medios desde siempre. Expresar esta opinión requiere de una responsabilidad absoluta para no exponer al medio a “dramas” o herir sentimientos, recordando siempre que estoy en una ciudad “chica” donde todos saben lo de todos.
Se me ocurrió escribir esto mientras estoy sentado frente al computador pensando que “cresta” escribir.
En el Colegio de mis hijas
Impresionante me ha resultado el Encuentro con Cristo al que asistí con la Paloma. A pesar de no estar muy en armonía con la Iglesia Católica, fui porque correspondía y para mi hija era importante. Esta es una actividad que los niños realizan todos los años pero solo en primero básico lo hacen con sus padres. Lloré a moco tendido. A nuestros hijos en la intimidad les decimos a cada rato que los amamos, pero emociona decirlo delante de todos sus compañeros y padres.
Se suponía que era padre y madre, pero por razones obvias para la Paloma solo había padre. No hubo problema con eso porque hijos solo con sus madres habían varios. Creo que mi hija era la única que estaba solo con el padre lo que me llevó a mi primera reflexión. Cuando el matrimonio está unido son los padres los que se pierden gran parte de la educación de los hijos por dejar las tareas derechamente a la madre (parece trabalegua, pero es totalmente razonable) y en ese momento me sentí afortunado de poder estar participando, no por la actividad, sino porque estaba con mi hija en algo que es tan importante para ella, como para el colegio y ahora para mi. Con seguridad de no haber estado separado no hubiera ido porque trabajo los sábados.
El encuentro se concentró en el análisis de los tres “autos” como lo denominó la profesora guía. Enseñar a los niños a tener Autoestima, autonomía, y autocontrol. Entrar en el terreno no viene al caso, pero entre juegos, reflexiones, sentimientos y emociones salí fortalecido mirando a mis hijas con otros ojos. Ahora terminando este post, estamos los tres en la sala de estar; Paloma haciendo tarea de caligrafía, Sofía forrando sus cuadernos y yo escribiendo, todos a menos de 1,5 metros de distancia.
En la búsqueda del Cristo que no conozco
Este es un nuevo fin de semana con mis hijas y desde ya se observa ajetreado. Ya les había contado que soy el apoderado de la Paloma (mi hija menor) y como tal debo aceptar y apoyar las diferentes actividades que el colegio tiene preparado, tanto para los alumnos como para los padres. Mencionar además de que es un colegio católico y yo no, cuestión difícil de asumir si consideramos que no pertenezco a ninguna religión y por tanto no tengo ningún tipo de acercamiento a ritos ni símbolos relacionados. Ni siquiera sé si creo en Dios.
El tema es que este fin de semana tenemos algo que llaman “Encuentro con Cristo” y consideran muy importante que los niños vivan esta experiencia, lo que lo hace casi obligatorio. Para que decir los niños, lo esperan con ansias. Es decir, debo levantarme de madrugada para estar toda la mañana en algo que aún no se de que se trata. Lo concreto es que debería estar lateado por este evento, pero mi nuevo rol me hace pensar responsablemente y me hace sentido acompañar a mis hijas en lo que para ellas parece ser el evento del año. Mañana veremos y vengo por más. Buenas noches.
Impensado debate sobre los 20 mil pesos
Hoy se dio a conocer el apoyo que dará el gobierno a las familias más pobres para paliar la mayor inflación. Bueno o malo los 20 mil pesos han dado que hablar, diversas has sido las reacciones en el sector político y para variar la derecha deja entrever un total desconocimiento de los más pobres o de como vive la gente más humilde. Viendo las declaraciones me doy cuenta que Jovino Novoa es un total imbécil, porque mientras manifestaba su molestia por ser usado políticamente, además de considerarlo miserable, aparecían varios testimonios de gente muy pobre que aseguraba que 20 mil era mucho dinero para ellos que a veces no tenían ni $100 para el pan. Claro, para él será poco ya que su sueldo se reajustó en más de 400 mil pesos. Hay que ser muy cara de palo.
Increíble, otra más de los señores de la derecha cuando aún está latente la estupidez de Evelyn Mattei al decir que la clase media tenía una casa promedio de 90 millones. ¿En qué mundo vive esta gente?
Un apoderado de lujo
Hace un tiempo llegué a un acuerdo con mi EX para ser el apoderado de mi hija Paloma en el colegio, cuestión que me tiene sumamente motivado porque es un escenario positivo para un padre que ve a sus hijas fin de semana por medio. Lo calificaría como un triunfo. Sinceramente me gustaría ser el apoderado de mis dos hijas, ja, también vivir con ellas. Si, si se que eso es un sueño pero me gusta soñar y sobre todo soñar que puedo estar junto a mis dos hijas más tiempo.
El tema es que estuve en reunión de apoderados y aunque debo confesar que me daba una lata tremenda asistir a ellas, hoy me llena de felicidad encontrarme en esta posición, participando de las actividades, sabiendo de primera fuente, la tía, como va evolucionando el aprendizaje de mi hija, pagando su cuotas e incluso siendo parte de la directiva. Increíble que pueda estar haciéndolo. Ojalá este sea un presagio para poder cumplir mi anhelo de tener la custodia compartida de mis hijas. Ojalá mi EX entienda que es posible hacerlo estrujando el beneficio para las niñas.
Mi vida toma un buen rumbo. Con mi actual pareja vamos mejorando la tolerancia, no obstante queda un largo camino y mi trabajo mejora considerablemente. Buenas noches.
De lunes a martes
La rutina del trabajo está cambiando y paso más tiempo en la calle que sentado en mi escritorio frente a mi computador, con el consiguiente efecto sobre la imposibilidad de poner atención a mi blog y leer por ahí lo que me gusta de la red. En fin, ahora, a la espera de que me pasen a buscar para ir a comer algo escribo estas pocas líneas para darle actividad.
Ayer, lunes en la noche, volví a las canchas luego de casi tres meses inactivo. Nos jugamos una “pichanga” en el gimnasio de un colegio de mi ciudad. Aunque hice varios goles, tuivimos la mala “raja” de perder por un gol. La verdad es que quedé medio “piacaito” porque me encontré con un pastel que jugaba en contra y me sacó los choros del canasto con sus jugarretas de “weon” que se las sabe todas y capaz de hacer tiempo como si esto fuera una final de mundial. En fin, pasteles hay en todas partes… Digno yo eso si, me fui tranquilito con mi mierda.
El cambio de hora me tiene loco, nunca antes fue tan difícil adaptarme, anocheció antes, amaneció antes. Ahora mismo estoy que caigo de sueño. La noche reciente fue muy larga, muy larga. La Paloma bajó unas 5 veces. Buenas noches.
Y donde está mi carro?
El sábado 29 estuvo de cumpleaños Paloma, mi hija menor que cumplió 8 años. Es primera vez que celebro en casa con mi actual situación, por lo mismo quería que todo saliera de “lujo”. El viernes en la tarde agarré a los niños y me aventuré al Jumbo a comprar las cosa necesarias para recibir a sus 20 invitados, creo que una hora y media anduve dando vueltas recogiendo lo que estimé conveniente hasta llenar el carro. Una vez pasé por caja y para atraer la atención de los niños los invité a sacar unas sorpresas en las típicas máquinas que están a un costado de los supermercados. Seguimos nuestro camino a los estacionamientos y solo detuvimos la marcha para comprar palomitas, después de todo estábamos preparando una fiesta y ameritaba un bocado para todos. Con el revoloteo de andar con tres niños a cuesta y para no perderlos de vista hicimos una carrera hasta el auto.
Ya en él rumbo a casa a unos 3 kilómetros del supermercado recuerdo no haber subido ninguna bolsa al auto, ni tampoco haber llevado carro alguno… Chuuuuu! me dio un ataque a la peluca al darme cuenta que el carro había quedado botado en algún lugar del supermercado inclusive con la boleta en una de las bolsas. Los niños me miraban con cara de espanto al ver mi cara de desesperación. Volvimos lo más rápido en lo que deben haber sido unos 10 minutos desde que me desprendí del carro de supermercado, dejé a los niños arriba del auto estacionado en doble fila y “rajé” hasta donde creí estaba el carro cerca de la caja donde pagué, nada. Hablé con la cajera, con el chico que embolsaba, nada. Estaba desencajado, furiosos conmigo, desencantado por la pérdida, me negaba a perder las lucas de lo invertido paseándome de un lado a otro, preguntando a quien pasara por ahí por mi carrito sin resultado alguno.
Una vez que lo di por perdido, volví a mi auto totalmente desconsolado por la estupidez que había cometido. En el intertanto me llama mi hija para preguntarme si había hallado algo, no me quedó más que decirle que había perdido todo. Ya en la salida del Jumbo viendo como se abrían y cerraban las puertas automáticas, luego de 30 minutos de infructuosa búsqueda diviso a unos 50 metros un carro lleno de bolsas totalmente solo, sin nadie que lo acariciara y llevara. Corrí desbocado hasta llegar a él con la certeza de que era mío. La gente pensaría que estaba loco porque llegué y lo abracé como si fuera mi madre. La felicidad fue de todos cuando los niños me divisaron con el carro en la mano y mi sonrisa que no me la borraría nada ni nadie por todo el fin de semana.
Primer balance de gestión luego de la crisis
Hace algunos años que las cosas no venían saliendo bien en la “pega” y claro que todo estaba asociado a un mal momento emocional que vivía. Luego, a pesar de recuperar mi vida y encontrar a mi actual pareja con quien compartir mis locuras, mi situación laboral no mejoraba por lo que fue necesario dar un giro de 180 grados y dedicarme a hacer algún trabajo remunerado, dejando de lado todo lo que a mi empresa se refiere. Los ingresos mejoraron, llegó un poco de estabilidad, sin embargo el haber dejado de lado los negocios personales me pasaron la cuenta hasta que la cosa estaba que reventaba terminando el año 2007.
Entre pitos y flautas y con la colaboración de algunos amigos “inversionistas” me propuse volver a levantar el negocio. Vinieron los cambios que ya he comentado, comencé a enfrentar los “cachos” y buscar soluciones y me enfrasqué en una estrategia de venta agresiva para lograr hacer caja para paliar lo más complejo que se venía. Luego de 5 meses de comenzar esta tarea, aun cuando recién comienza, hoy estoy viendo los frutos del esfuerzo de muchas horas de trabajo y la cosa está caminando mejor de lo que esperaba.
El objetivo no está cumplido ni mucho menos, pero es muy agradable ir sacando cuentas positivas y cumpliendo las metas previstas con indicadores que favorecen la gestión hasta esta hora. Luego, una vez salido del fondo llegó el momento de comenzar la planificación estratégica de largo plazo para consolidar mi empresa que luego de 10 años operando me ha dado muchas más satisfacciones que dolores de cabeza.
Hace mucho tiempo que me compré el libro “Vaticano 2035″. Por falta de tiempo postergué su lectura, sin embargo hoy ya terminado, me he quedado sorprendido por el tratamiento que su autor, un sacerdote, hace de los conflictos que enfrenta la iglesia en su seno. Homosexualidad, avaricia, envidia, asesinatos, poder, etc. Impresiona que exista una visión crítica de la iglesia desde su interior.
Buenos días, comienza Semana Santa. Yo de santo no tengo mucho ni tampoco de católico aunque creo en Dios por si acaso. Respeto el no comer carne porque así lo he hecho desde que tengo uso de razón, aunque en lo últimos años he comido vienesas de pollo y carne los días posteriores al viernes Santo. Claro, hoy existe una gran variedad de mariscos que antes no comía, el salmón por ejemplo, que preparado en varias de sus formas es una delicia al paladar. ¿Locos? si también, pero no lo puedo comentar porque están en veda.
Buenas noches. Una vez más escribiendo recostado en mi cama, siempre pensé y lo sostuve en una conversación con mi madre, de que estar en la cama con el notebook es algo más incómodo que la “cresta”. Hasta hoy, porque creo haber encontrado la postura adecuada. La máquina apoyada en su base sobre el muslo derecho de mi pierna inclinada y la pantalla a la altura de mis ojos. Qué mejor? El único problema es que después de un rato no siento el “culo”.
¿Cesante a los 50?
Al comenzar mi negocio todos los ejecutivos me parecían gente mayor, con gran experiencia e inevitablemente los trataba de Ud. porque simplemente los miraba hacia arriba. A pesar de ser el director de un medio de comunicación, era un niño de pecho a su lado y se notaba. A medida que pasó el tiempo los fui conociendo y codeándome permanentemente con ellos por lo que la relación distante establecida en un primer momento fue cambiando paulatinamente, incluso siendo amigo de más de alguno de ellos.
Siempre he pensado que las nuevas tendencias empresariales, generan con mayor frecuencia que los ejecutivos, gerentes o agentes comerciales de las grandes empresas nacionales roten más de lo que ellos mismos desearen o simplemente son despedidos por necesidades de la empresa. Ayer se me ha presentado el caso de un amigo que por años estuvo a la cabeza en la zona de una empresa nacional, liderando los cambios que se llevaron a delante con éxito y que sin embargo ha sido despedido quedando cesante a la edad de 53 años. El panorama para él no es menor, ya que luego de mucho tiempo trabajando en la empresa ha logrado un salario bastante alto y hoy se ve en la encrucijada de no saber que hacer, hacia donde avanzar, entrando en una etapa llena de incertidumbre.
Es habitual ver esta escena que es propia de los nuevos tiempos donde las personas son altamente prescindibles y rotan de sus cargos con facilidad. Es impresionante ver también en el estado alarmante en que quedan estos ejecutivos, muchos de los cuales pierden las ganas de seguir adelante. A esa edad eso de que donde se cierra una puerta se abre una ventana es a todas luces una utopía.
“El que ríe último ríe mejor” creo que es la mejor frase que recibe la llegada a la presidencia del senado de Adolfo Zaldivar, segunda autoridad del país por lo que se dice. Adolfo debe estar con un aire de satisfacción riéndose de su EX partido. No es conveniente que una persona que no tiene el voto popular, muy por debajo de cualquier otro político, tenga tanto poder.
Este renacer empresarial que persigo es de altos y bajos. Lo importante no es perder el “norte” y seguir con el plan trazado. “Chucha que cuesta”. Unos cuantos “SI” menos algunos “NO” el resultado es cercano a cero, aunque positivo. Este pequeño ejemplo derrocha optimismo, porque la frase pudo ser: el resultado aunque positivo, cercano a cero… Me “pelé” de cables.
De mendigo a millonario
Tanta vuelta se le ha dado a la lista de los hombres más ricos del mundo que se hace inevitable meditar al respecto. Meditar sobre las historias que rodean a unos y otros, mientras los más viejos se han roto el lomo para amasar fortunas, los más jóvenes han tenido la suerte de desarrollar sus genialidades en el momento adecuado, generalmente basado en la Internet. Me cuesta imaginar como sería un día normal para un hombre o mujer con “manso” bolsillo, es decir, a mi me gusta mi vida tal cual está, claro que nada de mal le vendrían unas lucas extras.
Supongamos que tuviera un golpe de suerte e ingenio y creara la panacea en cualquier cosa y mis patentes me llevaran a tener miles de millones de dólares. Probablemente mi vida cambiaría, tendría que viajar constantemente, dar conferencias, manejar mis negocios in situ por lo que inevitablemente tendría que cambiar mi residencia a lugares desconocidos, con gente que no he visto ni en “pelea de perros” y por supuesto blindado porque comenzaría a tener enemigos de mayor envergadura de los que actualmente tengo, si es que los tengo. Cuántos amigos quedan atrás sin volver a verlos porque ya no tengo tiempo, las tertulias llenas de risa, buena onda y alcohol hasta entrada la noche ya no existirían porque un hombre de mi condición no puede o no tiene tiempo de hacer. Tendría que reemplazar las salidas nocturnas con mi chica y encontrarme con Pedro, Juan y Diego en restaurante, pub o eventos, para concentrarme en reuniones sociales con gente de mi misma línea social o nivel socioeconómico. No me imagino volviendo a mi ciudad a visitar a mi madre a su nuevo hogar que probablemente le he comprado, pero ya no en mi mercedes, sino que en mi helicóptero o mi Jet privado que más que un lujo es una necesidad por lo apretada de mi agenda. Y así podría seguir haciendo este ejercicio para ver mi nueva realidad. Pero claro, no tengo ni la suerte ni la genialidad para crear esa patente que podría cambiarlo todo, aunque tal vez no quiera que llegue.
Siempre he pensado que el dinero no hace la felicidad, porque es cierto que ayuda cuando no se tiene, pero cuando es parte de nuestras vidas se transforma en un factor generador de problemas… Grandes problemas.
Pariente pobre
El de ayer no fue un día para enmarcar, pero tampoco fue tan malo. El hecho que haya dejado “las patas” en la calle y que no cerrara ni un solo contrato no es sinónimo de que todo estuvo mal. A pesar de haber quedado plantado en un par de ocasiones, en tres oportunidades llegué con mis propuestas y creo que en dos de ellas podría concretar algo. En fin, un promedio de 5 a 6 reuniones diarias, exclusivamente de venta, con dos de tres posibilidades de cierre, no es malo considerando lo que traigo bajo la manga, publicidad.
Bien, el tener un medio de comunicación en provincia dista mucho de tener un gran medio de comunicación que se divide en departamentos con personas destinadas a funciones específicas. Muchas personas en venta, en arte, en editorial, en fotografía, en administración, en suscripciones, etc. Hubo un tiempo en que llegué a trabajar con 16 profesionales entre periodistas, diseñadores, fotógrafos y vendedores. Uf!!! imposible mantenerme en el tiempo. Hoy trabajamos solo 5 personas y las tareas debemos dividirlas e inevitablemente nuestras funciones se duplican y triplican en mi caso. A pesar de ello, el trabajo de edición es hermoso y se disfruta a “concho”. Me codeo con lo más graneado del torrente empresarial y con distinguidos profesionales, todos del ámbito local. Más que mal es un medio posicionado de manera muy potente en la provincia y cumple cabalmente su función.
Eso es señores, somos el equivalente a la mejor revista nacional, pero en la provincia de Ñuble, pronto en otros lugares del país… Soñar no cuesta nada verdad?
Reingeniería empresarial y personal
La lucha por mantenerme arriba tiene matices que debo controlar para no caer en desencuentros, bajar la guardia y creer que un mal paso es la pérdida de todo el trabajo realizado. Debo entender que no todo será a pedir de boca y no perder el objetivo por unos cuantos tropiezos que muchas veces ni siquiera están bajo mi lupa.
Hace unos días escribí que estaba reiniciando mi proyecto, mi empresa, que la tenía “dejaita” de la mano de Dios por dedicarme a trabajos que estaban remunerando mejor. Fue bueno por un tiempo, pero hoy me di cuenta de que el potencial bien explotado de mi negocio podría generar más y mejores beneficios.
En eso estoy, “reingenierizándome”, reevaluando los procedimientos, dejando la estructura adecuada para el mejor funcionamiento y otras varias correcciones. Espero tener resultados alentadores de acá a fin de año. Mientras tanto de a poco iré contando los con y sin sabores de esta “pega”
Los estados de ánimo cambian al son de los acontecimientos. Estamos arriba por instantes para luego bajar por tiempos más prolongados. En definitiva y aunque no debe ser concluyente, el mejorar nuestro capacidad para estar arriba confabulará para obtener más y mejores resultados en todo ámbito.
En medio del ruido que provoca la gran cantidad de trabajo, no logro ponerme de acuerdo con ella para conversar. Cuánto tiempo, me parece una eternidad, ya quiero terminar mi lucha y volver a la realidad para seguir subiendo unos peldaños en este complejo escenario laboral en el que me encuentro. Bajemos el audio y hablemos.
Y llegó marzo
Despertamos cerca de las 11:00 este sábado a pesar de quedarnos dormidos antes de las 00:30. Debe haber sido el día nublado y lluvioso que no permitió que entrara luz. Hoy iba a cortar el pasto, limpiar la piscina y lavar algo de ropa en la mañana. Al final solo alcancé a preparar desayuno para tres antes de levantarnos y salir por los útiles y retirar los uniformes. Un calor húmedo que no es costumbre en esta zona geográfica hizo eternas las horas de espera, pero no había alternativa.
A raíz de ello me tocó observar muchos malos ratos de otras personas y me doy cuenta que la gente los tiene por voluntad propia, la paciencia se acaba y comienza el berrinche porque bogas, porque no bogas e imagino la lucha de las vendedoras por contener un “vieja conche su madre” a cambio entregan un dulce “si señora, no señora“. Yo me río de esta situación y aprovecho de mirar a estas personas con cara de “para que se enerva señora, ve que se va aponer más vieja todavía” y ellas parecen devolverme su mirada con un “muere de viejo c…“. En fin, no es el lugar ni el momento para dejar la “cagá”, claro yo ando tranquilo, pensativo y con ganas de no se que positivo. Mis hijas también ayudan a mantenerme arriba.
Salí del lugar con mucha tranquilidad, con la satisfacción del deber cumplido aunque faltaron una poquitas cosas, mal que mal andaba con tres listas escolares… No es menor si consideramos que estamos a un par de día de entrar al cole.
Reflexión en la espera
¿Por qué será que nunca podemos estar al 100%? Justo esta última semana de febrero que me está yendo extraordinariamente bien en el trabajo, he cerrado más contratos que nunca y todo lo que planifico resulta, tengo la media “rosca” con mi chica y no logramos adecuarnos a las necesidades de cada uno.
Estoy claro que la vida de pareja no es fácil, más aún cuando ambos somos reincidentes, llenos de mañas y manías. Y se supone que debemos cometer menos errores, pero no, no es así, porque volvemos a errar tanto o más que antes.
Aunque estoy con mis hijas, ahora estoy solo, me faltas tú y se nota. Se siente la casa vacía, está fría, me falta tu voz. Sin embargo creo que nuestro problema va más allá de un simple reconocer en que estamos fallando.
Subiendo, bajando
Cómo pasar de la felicidad al pastelazo en unos días es exactamente lo que estoy viviendo. No se muy bien lo que está pasando, pero me doy cuenta que la distancia entre el cielo y el infierno es tan corta, solo basta un “coco de mono” y ya está “weon”. Luego de pasar unos días extraordinarios en Termas de Chillán, una luna de miel sabrosa, con mucho amor, comida, juego, aguas termales, sauna, vapor, gimnasio, cocteles y sueños, sexo y un largo etc., hoy estoy solo como “deo”. Por la “chucha”. Tal vez yo me lo busqué, tal vez no. Me confunde. Es cierto que me pasé de vuelta anoche con unos amigos y llegué medio ebrio, medio entero y merecía dormir en el segundo piso, pero ese no es el problema, definitivamente. El amor tampoco es el problema, eso también es definitivo.
Hoy me llamó mi ex y me mandó a la mierda por no se que cosa. Una vez más me “hecho la foca” y me prohibió las visitas extra judiciales. Como siempre gritó y cortó, un monólogo desbocado. Decidí no amargarme porque a las niñas les gusta estar conmigo y me piden, yo las recibo gustoso. Es solo que estoy triste porque no logro compatibilizar mi amor por mis hijas con el amor que siento por mi dama.
Mañana llegan las niñas luego de un mes sin verlas, estoy ansioso.
Buenas noches.
Cuando pensé que nada ni nadie podría detener este arranque de rebeldía, para con fuerza tomar 4 miserables días de vacaciones sin tener que contestar un teléfono, ver una cara, hacer un depósito, entregar un proyecto, o lo que sea, termino cediendo ante la tecnología, que además promete hacer la vida más fácil y lo hace por cierto, finalmente me encuentra y no me deja pasar a un estado total de tranquilidad. Esto demuestra que de acá en adelante, por lo menos para mi, será imposible dejarla de lado. Se ha hecho parte de nuestras vidas.
Un alto en este caluroso lunes. Tratando dejar todo en orden aunque ya veo que será imposible. El miércoles tendré que hacer un quiebre en mis “vacaciones” y venir a dar la cara por algunas cosas que no puede resolver. Quisiera tener el poder del chino de “Héroes” para detener el tiempo.
No más postergaciones
Han pasado las 3/4 partes del verano y yo aún sin salir ni un solo día de vacaciones. Voy a ser franco conmigo y me voy a tomar estos 4 días que quedan de la semana, es decir, trabajo hoy y ya no vuelvo hasta el lunes 25 de febrero. ¿Será posible que quede la batahola si yo me ausento estos 4 días? Siempre es posible, pero vengo adaptandome para poder salir 4 miserables días de vacaciones y aunque no he resuelto todo en cuanto a trabajo se refiere, la decisión está tomada. Mi cabeza está que revienta, literalmente.
Creo que es el momento adecuado porque la situación está mejorando y aunque pareciera que ello es relevante y no debería dejar el buque en estos momentos, pienso que 4 días no es nada y cualquier cosa que suceda podrá ser controlada o esperar hasta mi regreso. Y si no, bueno, a la “chucha”.
Seguiré en contacto, porque al contrario de muchos, mi blog es un pasatiempo que disfruto más en mi tiempo libre.
Buenas noches. Son casi las 12, uno para las 12 creo y yo escribiendo un informe que debo entregar mañana a las 8:30 am. Está difícil, me costó mucho comenzarlo, buscar su enfoque, sobre todo porque no soy experto en la materia. Ahora ya he comenzado y dado una estructura que debo terminar. Estoy solo también. Un ron me relaja. Buenas noches.
Que día este 12 de febrero! La locura se instala en las oficinas de Revista NOS. Pasamos por etapas de producción que son de mucha actividad. La edición de la revista en su fecha de cierre con todo lo que ello implica, textos sin edición, fotos que no han sido tomadas, que la fuente está fuera, vistos buenos, avisos que no llegan, que eso no está corregido, PDFs van PDFs vienen, entre otros muchos detalles. Una vez entrando a imprenta viene la tensa calma, de 4 a 5 días a la espera de que comience nuevamente la vertiginosa carrera por salir a la calle, los distribuidores se aprestan para montar sus bicicletas con sus cajuelas llenas de revistas, se siente la satisfacción en sus miradas. A todos nos encanta este momento, entregar nuestro trabajo materializado es energizante… Ver la cara de conformidad de nuestros clientes paga el esfuerzo, así también, en ocasiones, ver la transformación de sus rostros cuando un error aflora en su “bellos” avisos, es una sensación extraña.
De sentidos y resentidos
Cerca de las 3:51 a.m. de este lunes 11 de febrero recibí un comentario en el blog que tengo para mi empresa y dice textual:
“Chanta esta wea de blog, como todo lo que hace el sr Alvaro martinez”
El comentario está firmado por Nelson Navarrete, personaje que no conozco ni en pelea de perros.
¿Qué pasaría si tomáramos en cuenta a cada lunático que anda dando vuelta? ¿Qué clase de individuo está enviando mensajes a las 3:51 am de un lunes?
Señor Naverrete, venga…
Cuello de botella en grandes formatos
Cada vez que voy al supermercado o homecenter y llego a la caja hago la misma afirmación; voy a escribir un post sobre el trato vejatorio que todos recibimos casi de manera inconciente por parte de los cajeros y totalmente conciente por parte de los administradores. Se trata del interminable tiempo de espera para cancelar la mercadería que llevamos, la prueba es evidente y salvo contadas excepciones nos demoramos muchísimo más en pagar que en elegir lo necesario para llevar. Esta semana nos ha tocado en dos grandes, como son Jumbo y Easy. Todo por culpa de los malditos códigos o productos mal etiquetados. Cada vez que estamos en la fila para cancelar, siempre hay tiempos muertos a la espera de que venga alguien con el código del producto, visto bueno para el cheque o cualquier “burrá”. Es tan estresante para quienes estamos haciendo fila Como para los cajeros porque deben “mamarse” el “caracho” de los clientes.
Es evidente que el formato presente este problema y parece evidente también de que los administradores saben que esto es así. Me pregunto si llevarán una estadística respecto de la cantidad de productos mal etiquetados que llegan a la caja por ejemplo.
Si, buenas tardes. Es febrero y es uno de esos días en que dan ganas de mandar todo y a todos a la “cresta”. Poca gente en las calles, casi todos de vacaciones y yo haciendo lo imposible por pasar el día sin mayores problemas. Claro que es muy complicado, aunque por suerte se puede sortear con éxito lo más pesado, pero los cachos chicos quedan dando vueltas y molestan como la gran cantidad de moscas que plagan la ciudad. Ahí se nota que todo está lleno de mierda.
Históricamente los meses de verano son malos para mi, sin embargo no recuerdo uno con tanta dificultad. El problema es que pasan y pasan los años y pareciera que no avanzo nada. Está bien, no es un buen día e imagino que mañana será otro con mejores perspectivas. Buenas tardes.












